El día de ayer la policía francesa realizó una redada en el barrio norte de Saint- Denis en París, actuando bajo una pista que indicaba la presencia del supuesto coordinador de los atentados terroristas en la zona. La redada estuvo enmarcada por el misterio entorno a la identidad de los capturados, frente a lo cual el fiscal François Molins expresó que no podía confirmarla.

Esto llevó a considerar que entre los terroristas no se encontraba Abdelhamid Abaaoud, el más buscado por las autoridades, y quien se consideraba un escapista de la muerte.

Abdelhamid Abaaoud, líder de atentados terroristas en París

Abdelhamid Abaaoud, líder de atentados terroristas en París

No obstante, el día de hoy, de acuerdo con las autoridades francesas, el líder de los atentados, Abaaoud (ver Crecen controversias y enfrentamientos políticos entorno a refugiados sirios), fue confirmado muerto. En el comunicado publicado se expresa que «el fiscal acaba de confirmarlo, sabemos hoy que Abaaoud, el cerebro de los atentados, uno de los cerebros ya que hay que ser particularmente prudentes, se encontraba entre los muertos».

Además se agrega que «acaba de ser formalmente identificado tras comparar los restos papilares como uno de los muertos en el curso del asalto realizado por el RAID (fuerzas especiales) en la calle Corbillon en Saint-Denis en la noche del 18 de noviembre. Se trata del cuerpo descubierto en el inmueble, acribillado de impactos». Debido a las heridas de armas y las granadas utilizadas en la redada, no se sabe si Abaaoud utilizó un chaleco suicida.

Redada en Saint – Denis para capturar a Abaaoud

A pesar de esto, las alarmas siguen sonando debido a la fácil entrada de los terroristas a Europa, teniendo en cuenta que aproximadamente 1000 franceses y 600 alemanes han sido reclutados a las filas de ISIS. Y es que a pesar que Salah, sospechoso de los atentados con sus dos hermanos ( ver Las cuatro realidades incómodas expuestas por ataque de E.I. en París), y Abaaoud habían sido identificados como amenaza a la seguridad nacional francesa, pudieron reingresar a Europa y principalmente al país francófono.

Así mismo, el hecho que todas las pistas indiquen la planeación de varios atentados en Molenbeek, Bélgica, donde se radican estos individuos, genera dudas sobre la manera en que se está compartiendo la información de inteligencia para evitar estos ataques. Frente a esto, la policía francesa indicó que “Bélgica no había incluido a Salah en el fichero de individuos sospechosos de Schengen”.

Al respecto, France Presse el portavoz de la fiscalía belga, afirmó que “sabíamos que estaban radicalizados y que podrían ir a Siria, pero no parecían ser una amenaza. Incluso si lo hubiéramos comunicado a Francia, dudo que pudiéramos haberlos frenado”. Agregó que “no mostraban signos de constituir una posible amenaza”.

Esto genera dudas no solo sobre los mecanismos de inteligencia, sino sobre el perfil que se está utilizando para identificar a posibles terroristas, el cual probablemente está equivocado o se está basando en raza, algo que es inútil frente a los peleadores extranjeros de ISIS.

Simultáneamente, se están viviendo las consecuencias en el estado mental de la ciudadanía y de las autoridades posterior al ataque. Lo anterior, no solo manifestado en las falsas alarmas que se han presentado, sino principalmente en las informaciones divulgadas y las medidas que se pretenden tomar en Francia.

No solo es el estado de excepción decretado por el presidente Hollande, sino en las declaraciones del Primer Ministro Valls, quien afirmó que debido a la situación es justificable que «otras libertades queden temporalmente limitadas». Más allá, advirtió sobre la posible amenaza de armas químicas, planteando que «no podemos excluir nada. Lo digo con las precauciones que se imponen, pero hay riesgo de armas químicas y bacteriológicas».

Primer Ministro francés, Manuel Valls

Primer Ministro francés, Manuel Valls

Por tal motivo, se estableció que los policías pueden portar armas fuera de servicio durante el estado de excepción, en la circunscripción en la que están asignados, no obstante, también lo pueden hacer en sus vacaciones y fines de semana en cualquier parte del territorio, siempre y cuando lleven un brazalete de identificación. De acuerdo con el secretario nacional del Sindicado de Cuadros de la Seguridad Interior, Christophe Dumont, “lo que queremos es poder llevarlas como mínimo en los trayectos cotidianos de casa al trabajo”.

Esto genera un fuerte riesgo, y es la posibilidad de que los policías bajo el temor actual que existe puedan actuar ante cualquier percepción de amenaza, y las repercusiones sociales que tendría en el contexto de la discriminación.

Director del F.B.I. James Comey

Director del F.B.I. James Comey

Por su parte, el sector de inteligencia y el F.B.I. como agencia de contraterrorismo  en EE.UU. está enfrentando un momento de alta presión. Y es que ISIS amenazó con que seguía EE.UU. en su lista de ataques. Para agentes de seguridad, aproximadamente 3 docenas de personas son sospechadas de vínculos con ISIS, pero aclaran que a diferencia de Francia no han ido a Siria para entrenamiento, por lo cual los modus operandi es más sencillo al parecerse más a un tiroteo de colegio.

Lo anterior responde a que si bien ISIS intentó reclutar miembros que se fueran a Siria, cambió su estrategia y les solicitó quedarse en territorio estadounidense para generar caos interno. A pesar de esto, 4 dozenas de estadounidense se han ido a Siria, pero el F.B.I. ha notado que las solicitudes para viajar a Iraq y Siria han disminuido notablemente, lo cual es preocupante. El director del F.B.I., James Comey, en octubre planteó que «existen razones para creer que a través de redes sociales ISIS está urgiendo a las personas a quedarse en casa para asesinar».