La medida pretende reemplazar el arancel global temporal del 10%.
El Gobierno de Estados Unidos anunció la imposición de un arancel del 12,5% a las importaciones procedentes de Colombia, al considerar que el país presenta esfuerzos insuficientes para combatir el trabajo forzoso.
La decisión fue adoptada por la administración del presidente Donald Trump como parte de una nueva ronda de medidas comerciales de entre el 10% y el 12,5% que afecta a cerca de 60 países y economías.
Además, fue anunciada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) y pretende reemplazar el arancel global temporal del 10% que expirará este viernes.
La medida se sustenta en investigaciones adelantadas bajo la Sección 301 de la legislación comercial estadounidense para determinar si las políticas y prácticas de esos países relacionadas con la prohibición de importar bienes producidos mediante trabajo forzoso perjudican a trabajadores y empresas estadounidenses.
Tras las investigaciones y consultas con los países involucrados, se concluyó que varias de las prácticas identificadas justifican la adopción de nuevas medidas comerciales.
Por esto, Colombia quedó incluida entre las economías a las que se aplicará un gravamen del 12,5%.
En América Latina, la decisión también afecta a Costa Rica, Panamá y República Dominicana, que enfrentarán el mismo arancel, mientras que México, Guatemala, Honduras y El Salvador estarán sujetos a un gravamen adicional del 10%.
Mientras tanto, a las 27 economías de la Unión Europea, se les impuso un arancel conjunto del 10%.
Otros países afectados son India, Japón, Corea del Sur, Taiwán, Suiza, Canadá, Reino Unido, aunque las tasas aplicables varían en algunos casos según el origen y el tipo de producto importado.
La imposición de estos aranceles hace parte de la estrategia comercial impulsada por Donald Trump desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025. Tras la anulación de buena parte de sus aranceles globales por parte del Tribunal Supremo de Estados Unidos, la administración recurrió a otros mecanismos legales, como la Sección 301, para mantener su política de gravámenes a las importaciones.


