Este jueves, Christine Lagarde, directora del FMI, en las puertas de Wall Street, realizó un llamado a castigar penalmente a aquellos de la industria financiera que no siguen las reglas, aclarando que las multas a la banca por los abusos que condujeron a la gran crisis de 2008 no son suficientes para castigar este comportamiento. Resaltó como preocupante que las multas impuestas se perciban como el costo de hacer negocios, cuando 230.000 millones que representan aquellas de Estados Unidos y Europa, recordó, son el beneficio de un año y medio de un banco.

Aclaró que las multas deben ser disuasivas, dando a entender que al no hacerlo, no se convierten en incentivos para evitar actos criminales o de poca ética. Lo anterior dado que “la industria financiera tiene un inmenso poder en nuestras sociedades. Por eso el daño por la ruptura en la confianza es enorme”. Resaltó la importancia de crear una cultura en torno a la integridad y la vigilancia debido a que probar estos actos es muy complejo.