El ministro Tomás González ha tenido una época dura, y es que tuvo que timonar el barco en medio de varias tempestades. La primera fue la crisis mundial de los precios del petróleo, los cuales en un país como Colombia que es costoso, con infraestructura precaria, altos costos de transporte, inseguridad y problemas con comunidades, impactó fuertemente a las empresas, quienes presionaron al Gobierno nacional por soluciones.

No obstante, la mayor crisis que le tocó gestionar al ministro fue la del sector energético. Y es que las medidas de alzas en las tarifas por parte de las generadoras generó un fuerte descontento a nivel nacional, en la ciudadanía y las esferas políticas. Nadie parecía poder entender qué había pasado con los recursos del cargo por confiabilidad y por qué podría fallar el sistema de energía del país, todos temiendo la repetición de un apagón como el de 1992.

Esta imprevisión en el sector energético y la percepción de las generadoras – que se benefician de las utilidades pero imponen las pérdidas al pueblo colombiano – parece que podrían catapultar la salida del actual ministro. Fuentes de gran credibilidad informaron a Politika.com.co que el próximo ministro de Minas y Energía sería Simón Gaviria, actual Director de Planeación Nacional.

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Amanecerá y veremos…