El proceso se basa en la presunta responsabilidad de José Miguel Narváez Martínez, ex subdirector del DAS, en la planeación y ejecución del asesinato de Jaime Garzón en 1999.

Al respecto, la defensa había establecido un recurso de nulidad por la vulneración de los derechos al debido proceso y defensa de Narváez.

La Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá rechazó este recurso, afirmando que no existen elementos que indiquen falencia o irregularidad.

Al respecto el fallo aclara que: «no logra en efecto brotar una irregularidad sustancial que socave en causal de nulitación el presente trámite procesal, ello, en la medida en que el prenombrado acto de postulación sí existió en la primegenia actuación procesal, sin distinguir que la misma fuera a ser objeto de una figura ruptura de la unidad procesal, y además de que ciertamente los argumentos expuestos por los perjudicados del injusto se concretan es en obtener el conocimiento de la verdad, la aplicación de justicia y la reparación del daño causado por el hecho –muerte- de Jaime Hernando Garzón Forero, indistintamente de quien resulte responsabilizado como autor o participe de dicho punible».

Así mismo, la Sala Penal explica que no es menester presentar una nueva demanda en contra del acusado, aún a pesar de una ruptura procesal. Lo anterior debido a que los representantes de las víctimas ya habían sido acreditados, y reconocidos como tal en el proceso en contra de Carlos Castaño (AUC) y los miembros de la banda criminal La Terraza.

En este sentido, el fallo aclara que «si hubo demanda de parte civil, en el primer proceso, la misma continúa vigente para las restantes investigaciones que surjan en ocasión a la información que se vaya esclareciendo al interior de la actuación original; así, en el presente asunto, lo que aconteció fue que hubo una orden de compulsa de copias, que originó consecuentemente la ruptura de la unidad procesal inicialmente adelantada».

La Sala consideró que «tenemos que los efectos que trajo consigo dicho evento, esto eso, para la actuación surtida en contra del señor José Miguel Narváez Martínez, es que la demanda de constitución de parte civil de los perjudicados con la muerte de Jaime Hernando Garzón Forero, corresponden a los mismos hechos génesis, y por lo tanto el petitorio original seguía sin duda de la ruptura de la unidad procesal ordenada después».

Finalmente, frente a la supuesta vulneración de los derechos del acusado, la corte aclara que Narvaéz ha tenido todos sus derechos y garantías, lo cual incluso es evidente en su proceder. “Contrario a lo que se manifiesta, si se le respetaron y por demás materializaron al interior del proceso todos los derechos constitucionales y legales concernientes a la debida defensa y contradicción; lo cual se desmonta, incluso, con su asistencia y validación a todas las audiencias realizadas hasta la presente; no conduce desde ningún punto de vista, a que resulte de recibido su solicitud en torno a que la judicatura le exalte tal situación expuesta como relevante y generadora de perjuicios o daños en contra de su poderdante, mucho menos cuando la misma no aborda si quiere tintes de verdadera irregularidad sustancial”, sostiene.

De esta manera, continua el proceso ya adelantado, y el 13 de diciembre se presentarán los argumentos de la defensa. Los representantes de las víctimas han solicitado emitir el fallo condenatorio, mientras que la Procuraduría ha pedido la absolución del caso.