Un avance significativo para combatir a los carteles de la droga dio Colombia desde el Congreso, cuando la plenaria del Senado aprobó el uso medicinal de la marihuana por 46 votos a favor y 6 en contra.

La iniciativa liderada por el senador Juan Manuel Galánabre la puerta para que el proyecto de ley comience su tránsito en la Comisión Primera de la Cámara de Representantes en el mes de marzo –cuando se reanudan las sesiones ordinarias del cuerpo legislativo-.

«Es un paso fundamental para la atención medicinalmente de personas que poseen hoy enfermedades crónicas y con fuertes dolores, que los incapacitan para vivir.», enfatizó el senador Galán, tras advertir que de ahora adelante el debate se centrará en la forma como los pacientes puedan acceder a este aporte de orden terapéutico, de manera similar como se ha adelantado en Estados Unidos -en varios puntos de su territorio-.

Con la iniciativa, más de 3 millones de personas podrán mejorar su calidad de vida, que poseen enfermedades de todo tipo,. «La idea, es aprovechar la institucionalidad del país, para que el régimen de licencias se ejecute de manera trasparentes y para fines estrictamente médicos»

A través de las licencias el proyecto de ley contempla alimentar un fondo para la prevención de sustancias psicoactivas. «Hoy, los Colegios en Colombia no tienen recursos económicos para hacer prevención. Para formar docentes. Gracias a estas tarifas se generaran recursos».

Tras el debate, el Presidente del Senado, Luis Fernando Velasco, afirmó “en Colombia, se está respirando un nuevo aire, cuando la plenaria del Senado aprueba un proyecto de ley que abre la puerta al uso medicinal de la marihuana. Se va avanzando”.

Esta iniciativa, liderada por Juan Manuel Galán, abrió la puerta a  al esperado decreto de los ministerios de Justicia y Salud que se refieren al cannabis paliativo, incluso complementándolo en los aspectos de impuestos y del régimen sancionatorio. En este sentido, el Senado se adelantó a la gestión del Gobierno.

Para Galán, con este proyecto se da la oportunidad de aliviar el dolor de pacientes con esclerosis múltiple, VIH-SIDA, en tratamientos con quimioterapia, entre otros. Explicó que “el cannabis les inhibe las náuseas y el vómito; les recupera el apetito, la calidad de vida; les alivia el dolor. Es una sustancia que ya tiene el suficiente soporte científico y médico para aliviar a estos pacientes. Hoy ganan los pacientes”.

El proyecto incluye la promoción de investigación académica sobre los usos medicinales de la marihuana y plantea a la Subdirección de Control y Fiscalización de Estupefacientes como la encargada de regular el uso de la droga y expedir licencias al respecto. Así mismo, obliga al Estado a ejercer control sobre los cultivos y la comercialización de la marihuana para estos fines.

Para el senador Uribe esta aprobación implica una puerta para legalizar las drogas como tal y darle una mayor cabida al narcotráfico. Incluso, los uribistas cuestionaron a Galán debido a que su padre fue uno de los principales líderes en la lucha contra el narcotráfico en Colombia. Para el ex presidente el tema debía ser regulado por el Gobierno.

Frente a esto, el senador Roy Barreras resaltó que la despenalización es la base para eliminar las mafias del narcotráfico.

En medio de las posiciones de los legisladores alrededor del uso medicinal de la marihuana en el país, con estadísticas en mano y bajo una radiografía del efecto del consumo de alcohol en Colombia en niños, jóvenes, adultos y personas de la tercera edad, el senador Hernán Andrade (Partido Conservador) alertó al Gobierno del presidente Juan Manuel Santos, para que adopte una política de Estado preventiva e insistió que esta problemática, es un fenómeno de salud pública, que “demuestra que la legalización de la marihuana no es el camino”

La posición del legislador se hizo pública en un debate en la comisión primera del senado que contó con la presencia del Ministro de Salud Alejandro Gaviria, la Directora del Instituto de Bienestar Familiar Cristina Plazas, el Director del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, Carlos Eduardo Valdés entre otros.

Con una exposición de más de una hora, el senador Andrade subrayó que el consumo de alcohol en Colombia, debe generar al interior del Gobierno y en los cuatro puntos cardinales del país, una gran preocupación, por su repercusión en la sociedad, que se traducen en violencia en el seno de las familias, en todos los estratos sociales, altos índices de accidentalidad y la baja productividad en varios sectores de la economía.

A sus palabras, replicó la Directora del Instituto de Bienestar Familiar Cristina Plazas quién reconoció que si bien el Gobierno adelanta un programa integral para para el consumo de alcohol, el fenómeno requiere atenderse con una política de prevención de mediano y largo plaza “Hemos avanzado, pero aún falta mucho, para erradicar este tipo de comportamiento social”, dijo.

Esta lectura de la funcionaria al consumo de alcohol en Colombia, originó el senador Hernán Andrade, aplaudirá la gestión del Alcalde del municipio de Pitalito, en el departamento del Huila Pedro Martin Silva, quién logró desmontar gradualmente la financiación de la las fiestas de San Pedro, a través de la venta de licor. “Un trabajo que se ha desarrollado en los últimos dos años. En el 2014, se llevó a cabo la fiesta popular, sin un peso proveniente del consumo de alcohol”, manifestó el legislador.

En este sentido, el burgomaestre señaló que si bien esta tarea no fue fácil, ha dejado como resultado que en la agenda pública, está en el primer orden la educación del ser humano, como fuente de desarrollo de un municipio, que hoy nutre al país de literatos, deportistas y músicos, a partir del alejamiento del consumo de alcohol y de sustancias de orden adictivas.

Finalmente, el debate evidenció que en el país más de 400 sustancias consideradas como drogas o dependientes de estas, se consumen en todos los niveles de la población, que impide, que la legalización de la marihuana, se lleve a efecto, como se ha planteado dentro y fuera del Congreso, en un debate que aún permanecerá abierto, más allá del decreto firmado por el presidente Juan Manuel Santos a pocos días de la navidad, en el mes de diciembre.