Al cumplirse 10 días del Paro Nacional, esta madrugada llegó un grupo de indígenas del Pueblo Misak al centro de Bogotá y derribaron la icónica estatua de Gonzálo Jiménez de Quesada, quien fue el fundador de la capital del país.

La estatua se encuentra ubicada en la Plazoleta del Rosario sobre la Avenida Jiménez entre carrera Sexta y Séptima, frente a la Universidad del Rosario, el Banco de la República y el Museo del Oro. 

Al lugar llegaron gestores de convivencia y la primera línea de fuerza de la Policía, cumpliendo los protocolos de la Alcaldía de Bogotá. Además arribaron agentes del Esmad, pero alejados de la Plazoleta.

Los argumentos de los indígenas para tumbar la estatua, según señalaron a través de un comunicado, es recuperar uno de sus espacios que llamaron sagrados «que fueron violados, perpetrados y despojados por los sicarios» de la conquista, al referirse a la colonia española. 

Indican que para su pueblo Jiménez de Quesada fue el «más grande masacrador, torturador, ladrón y violador de nuestras mujeres y nuestros hijos», expresaron su apoyo al Paro Nacional y destacaron que las movilizaciones hayan terminado también tumbando la reforma tributaria.

La Policía intervino el lugar y bajaron del pedestal de la estatua al pequeño grupo de indígenas que habían izado la bandera de su pueblo.