El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, emitió un comunicado en el que calificó la elección de»pantomima que no fue ni libre ni justa, y desde luego no democrática»También la Organización de los Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea expresaron serias dudas sobre la legitimidad de los comicios.

En ese sentido, el alto representante para la Política Exterior de la UE, Josep Borrell, leyó una declaración este lunes en nombre de los 27 subrayando que el proceso electoral se celebró «sin garantías», que carece de «legitimidad» y completan la conversión del país en un «régimen autocrático». e hizo un llamamiento a Ortega para que «devuelva la soberanía de Nicaragua al pueblo nicaragüense».»Solo el voto puede derrotar a los conspiradores que no quieren la paz y han sembrado de odio y muerte el país», dijo Ortega en un discurso dirigido a la nación en plena jornada electoral.

«Estamos realizando estas elecciones (…) dondehay que decidirse por el terrorismo, la confrontación, la guerra, o la paz», afirmó el mandatario de 75 años que busca su quinto mandato presidencial y cuarto consecutivo.

Más de 4,4 millones de nicaragüenses estaban llamados a las urnas para elegir a su presidente y vicepresidente, 90 diputados ante la Asamblea Nacional y 20 ante el Parlamento Centroamericano.

Las autoridades del país aseguraron que la jornada, que calificaron de «fiesta cívica», transcurrió con tranquilidad y sin incidentes. Medios oficialistas aseguraron quela afluencia de votantes fue constantedurante todo el domingo.

Sin embargo, medios como La Prensa de Nicaragua mostraron imágenes de centros de votación prácticamente vacíos y aseguraron que simpatizantes sandinistas dispusieron de camionetas para movilizar a votantes y ocultar el abstencionismo.