Túnez se encuentra en estado de emergencia y toque de queda debido al ataque realizado en la capital del país a un bus que transportaba a los oficiales de seguridad del Presidente, dejando al menos 12 fatalidades.

En esta región están presente simpatizantes de Al Qaeda e ISIS. Cifras estimadas plantean que 3,000 tunecinos están peleando junto a ISIS, u otras milicias en Túnez, Argelia y Libia. El Ministerio del Interior tunecino ha declarado este ataque un «acto terrorista».

De acuerdo con testigos, el impacto fue en el lado del conductor. Las autoridades han establecido que el ataque fue realizado por un bombardero suicida en el corazón de la capital, por lo cual el Primer Ministro Habib Essid afirmó que «este ataque es una evolución en el comportamiento de los terroristas, esta vez atacando un símbolo del Estado y el corazón de la capital».

Y es que el bombardero suicida parece detonó la bomba cuando los oficiales estaban abordando el bus para ir a su turno en el palacio presidencial. De acuerdo con un oficial de seguridad del Presidente, en entrevista con radio local, «el atacante tenía un maletín en su espalda. Tenía un saco y unos audífonos. Se explotó en la puerta del bus con explosivos militares».

ISIS reclamó autoría por el atentado, publicando una foto de una persona con explosivos identificada como Abu Abdyllah Tounsi, quien se presume es tunecino. El semtex, o material explosivo, se ha rastreado a Libia, donde también se supone se entrenaron militantes de previos ataques.

El país había sido blanco de atentados terroristas en el Museo Nacional Bardo y un resort playero en la ciudad de Sousse, los cuales dejaron más de 60 heridos por disparos de miembros de grupos islamistas y bombarderos suicidas. ISIS se declaró responsable del ataque en Sousse.

Túnez ha sido el único país que logró un régimen democrático con la Primavera Árabe, tanto que el Cuarteto para la Paz, un grupo de asociaciones tunecinas, fueron otorgados el Premio Nobel de Paz, como un espaldarazo de la comunidad internacional al proceso (ver El sorpresivo ganador del premio Nobel de Paz, ¿un espaldarazo a la Primavera Árabe?).

No obstante, estos hechos ponen en duda la eficiencia de la Primavera Árabe, debido a que para algunos el régimen del dictador Ben Alí, derrocado en el levantamiento, controlaba a la población evitando vacíos y movimientos que propagaran la ideología islamista; algo similar a lo ocurrido en Iraq (ver Una guerra de civilizaciones: el pasado, el presente y el futuro de las intervenciones en medio oriente).