Aproximadamente el 50% de las consultas psicológicas que atiendo están relacionadas con decepciones amorosas, se trata de personas angustiadas, deprimidas, llenas de dolor emocional porque su pareja no les ama o simplemente se enamoraron de alguien que no les conviene, bien porque no corresponde a sus sentimientos o lo que es peor no saben cómo sobrevivir a una relación de la cual no desean salir o no saben cómo hacerlo; Se convierten en masoquistas y hasta se volvieron alcahuetas de las infidelidades de su pareja.

Desafortunadamente, estas personas inician una relación buscando llenar los vacíos afectivos que dejaron relaciones disfuncionales familiares o con anteriores parejas y se aferran a cada pareja como un salvavidas emocional, sin comprender que toda relación implica un riesgo porque nadie puede garantizar que esta sea para siempre y si no se tiene la suficiente madurez, la persona crea un esquema mental de apego afectivo, donde no tiene cabida la posibilidad de ruptura aunque destruyan lo más valioso que tiene una persona, su autoestima.

Desde mi experiencia profesional como terapeuta de parejas y sexologo, soy un convencido que el amor y la dignidad van de la mano y el amor no puede ir en menoscabo de la primera y bajo ningún punto de vista hay razón para permanecer al lado de una persona si vulnera reiteradamente aspectos tan importantes como el respeto sin ningún tipo de arrepentimiento real y por lo tanto, no emprende acciones para reparar el daño.  Es en esas situaciones, es donde necesariamente se debe diferenciar lo que te gusta de lo que te conviene y tener el valor de terminar la relación aún amando.

Creo firmemente que nuestras emociones y sentimientos son susceptibles de cambiar de hecho la mayoría de las personas nos hemos enamorado ciegamente alguna vez en la vida y luego cuando pasa ese estado de letargo nos preguntamos con asombro ¿qué era lo que yo le veía a esa persona? Indiscutiblemente el enamoramiento es emoción pura y cuando estas bajo sus efectos narcóticos quien está al mando de tu vida es el cerebro emocional o sistema límbico y anulas en buena medida la acción de la corteza cerebral o cerebro racional pensante. Allí las consideraciones lógicas y razonables no tienen cabida, no hay consejo que valga y es tanta la irracionalidad en ese estado, que muchas veces tomas decisiones equivocadas al punto de hacerle daño a la persona que amas o a ti mismo. Incuestionablemente una de las enfermedades más incapacitantes es la de ser víctima de desamor.

Si estas en una relación que no te conviene, tienes la opción de continuar atado soportando con asombroso masoquismo que sigan abusando de tus sentimientos con la esperanza de un cambio que nunca llega, o atreverte a reaccionar, tomando una de las decisiones más liberadoras de tu vida. La buena noticia es que el desamor o despecho tiene cura y más fácil de lo que te imaginas; las investigaciones sobre el cerebro, han permitido desarrollar técnicas que facilitan cambiar su arquitectura y ver a la persona amada con otros lentes y mayor objetividad para tomar mejores decisiones.

La terapia para el desamor es una técnica efectiva que yo utilizo y va más allá que simples consejos; consiste en una serie de procedimientos psicofisiológicos que llevan a la modificación de los patrones mentales y sistemas de creencias que te llevan al apego y se hace un entrenamiento para reducir la activación psicofisiológica que te genera cuando estas ante el ser amado; además facilita romper con todas las expectativas que se tengan respecto a la relación; en realidad muchas veces lo que mantiene el sentimiento y la emoción son las expectativas generadas por autoengaños y justificaciones que llevan a pensar (yo creo que en el fondo me ama, va a cambiar, todavía me piensa, creo que todavía le importo).

Esta técnica terapéutica, te brinda herramientas practicas para que aprendas a elegir a quien amas y no que el amor te elija a ti, te enseña a tener control de tu vida y de tus emociones y no sean las emociones las que te controlen, además brinda herramientas para mejorar la calidad de relaciones futuras hasta el punto de que si llegares a enfrentarte a una nueva ruptura seas capaz de decir con entereza me importas pero no me afectas. Es hora de decidir, dejar de sufrir por amor.

Dr Jame Acosta – Móvil +57 3045660217

Psicología Clínica e Integral. Terapia de Parejas, Sexología, Terapia Psicosomática, Coach Empresarial, Educativo, Trainer en PNL e Inteligencia Emocional, Entrenamiento Mental.