La brasileña Luciana Panke en su último libro, Campañas Electorales para Mujeres, reseñó resultados de una larga investigación respecto de mujeres en la política. Para escribirlo, durante un año de trabajo, me fue brindada la oportunidad de conversar con consultores de 12 nacionalidades (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, España, México, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela) sumando 14 horas, 25 minutos y 20 segundos. Las entrevistas con mujeres políticas de 13 países (Argentina, Bélgica, Bolivia, Brasil, Chile)

Hoy, a la puerta de las elecciones al Congreso en Colombia -11 de marzo- su investigación y trabajo editorial cobra vigencia, luego que un informe del Instituto Holandés de Democracia Multipartidista, colocó en la agenda pública que los actos violentos en su contra son el costo natural de ocupar cargos de elección popular en el país.

Dicho informe, deja al descubierto que el 63 por ciento de las mujeres que hacen política en Colombia –la tierra del realismo mágico- son víctimas de la violencia de género. Este hecho  motivo para que algunas de estas ciudadanas renunciaran a sus cargos o abandonaran definitivamente la política.

El tema está en la agenda de las campañas para senado y cámara, donde varias de las aspirantes hablan del tema e insisten que  cuando el país se abre una investigación por violencia de género en la Policía, la Fiscalía, la Personería, la Defensoría o la Procuraduría,  en el 62 % de los casos no hay consecuencias para los agresores.

Aunque en el país rige desde hace más de 15 años la Ley de Cuotas, que exige que las mujeres deben ocupar al menos el 30 % de los cargos directivos en los máximos niveles de decisión, este porcentaje no aplica para circunscripciones donde se eligen menos de cinco curules.

Si bien,  aunque parece que cada vez se abren más escenarios alrededor de la equidad de género en la esfera pública, en realidad la participación de la mujer sigue siendo limitada.

Entre las aspirantes hoy al Congreso, queda la sensación en un 80 por ciento, que la violencia de género y la violencia política, está inmersa en la campaña. Un tema que está latente, pero que nadie se atreve a denunciar.

Para los electores de POLITIKA.COM.CO   presentamos un grupo de candidatas al cuerpo legislativo y sus propuestas las pocas que lo logran caen en la trampa de creer que, en la política, la violencia hacia ellas viene por añadidura

 

Teresita Enríquez Rosero

Candidata a la Cámara por Nariño –Partido de la U No 101

Trabajaremos en equipo por un departamento de Nariño más seguro y más tranquilo, con mayor y mejor presencia policial, con una más depurada cultura de legalidad para que los niños, las niñas y los jóvenes disfruten, sin temor, de los bienes de la libertad.

Seré una Representante a la Cámara por el Partido de la U No 101 que trabajará por una región con mejores y mayores oportunidades de empleo de la mano de los empresarios, los jóvenes, la academia, la mujer y las personas de la tercera edad.

Trabajaré por un Nariño más próspero y competitivo, generador de riqueza, comprometida con las micro, pequeñas y medianas empresas, y con empleos más productivos y mejor remunerados.

Una Departamento territorio de oportunidades que surgirá del esfuerzo, del talento, del rigor y de la imaginación, siempre que los logros de unos no conspiren contra los derechos y legítimos intereses de los otros.

Trabajaremos por un Nariño más verde y más limpio, por una economía pujante, respetuosa de sus recursos naturales y capaz de producir la energía que consume de fuentes cien por ciento renovables.

Un Nariño próspero y verde: lo próspero, compartido por todos; lo verde, protegido por todos.

Trabajaré por un Nariño más innovador, más inteligente y más emprendedor con una nueva economía impulsada por la biotecnología, la agricultura orgánica, la industria audiovisual y las infocomunicaciones.

Un Nariño donde el conocimiento y el desarrollo tecnológico tengan como fin último la dignificación y no la degradación del ser humano.

Lucharé por un departamento capaz de mantener su liderazgo moral en  Colombia gracias a la defensa de la paz, la libertad y los derechos humanos. Proyectando con más fuerza su firme determinación de luchar por la sostenibilidad de nuestro región y país.

Gina Potes

Cabeza de lista Partido de la U Cámara de representantes por Bogotá No 101

Con 14 años metida en su causa, Gina Potes quiere trasladar su lucha al Congreso de la República con la creación del Sistema Nacional de Empleo Femenino, que permitirá reducir la tasa de desempleo, que es la más alta de Latinoamérica.

Esta es una de las propuestas planteadas por Gina Liliam Potes Aguirre, la primera víctima de un ataque con ácido que se conoció en Colombia

Desde la Cámara de Representantes, Gina Potes  quiere seguir impulsando leyes que defiendan los derechos y la integridad de las mujeres, como la creación de una “estampita pro-mujer ” que recaudaría  recursos para las mujeres, que saldrían del uno por ciento de la contratación pública

 

Luz Fanny Zambrano

Candidata a la Cámara de Represententes por Boyacá No 101

Nuestro principal objetivo será cambiar el sistema de salud de los colombianos. No podemos continuar con un sistema de muerte en nuestro país.  Boyacense de nacimiento, enfermera y abogada, madre de dos hijos, Luz Fanny  en el 2011 se inició en el Sindicato de la Salud de los Trabajadores de Colombia, Sintrasaludcol, organización de industria que tuvo su origen en el grupo Saludcoop, hoy con 10.700 afiliados.

Como presidenta de Sintrasaludcol participó activamente en las tres movilizaciones que el sector de la salud realizó el año pasado en oposición al proyecto de reforma a la salud que cursa en el Congreso; y hace parte de la Alianza por un Nuevo Modelo de Salud (ANSA), que elaboró un proyecto de ley de reforma al sistema de salud, el cual la bancada mayoritaria afecta al gobierno decidió “engavetar”. Precisamente impulsar este proyecto será una de sus iniciativas de llegar al Senado.

También ha sido notoria su participación en los movimientos sociales que impulsaron los paros agrarios de Boyacá; así como su apoyo a Sintrapazdelrio y a las movilizaciones de los trabajadores para evitar los despidos masivos en Acerías Paz del Río.

Otro de los puntos de su agenda legislativa, como enfermera y sindicalista, tiene que ver con las reivindicaciones de los derechos de los profesionales de la salud, en su concepto los más tercerizados y laboralmente más inestables del país, con los contratos de trabajo más degradados. Como también le preocupa la perdida de la autonomía del personal médico, hoy coartada por los protocolos impuestos por las EPS que les impide una atención eficiente y una formulación adecuada a sus pacientes, poniendo en riesgo la vida de éstos.

 

Soraya Galvis Cobo

Candidata a la Cámara de Representantes partido Conservador No 108

Es una  que ha hecho énfasis en que los valores familiares dentro y fuera del Partido Conservador. Dice que estos valores  no pueden perderse. Impulsará programa social para ancianos y las madres comunitarias. Centra su propuesta en la productividad y la competitividad de Bogotá para generar empleo, tendiendo y un puente entre el estado, la academia y el sector privado.

Ha sido una defensora  de la plena participación de las mujeres en la política colombiana y Bogotá.”Si un sistema político no atiende la participación de las mujeres, si evita ser responsable de los derechos de las mujeres, decepcionará a la mitad de sus ciudadanos. La verdadera democracia está basada en el cumplimiento de los derechos humanos y de la igualdad entre los géneros. Si uno de estos dos componentes falla, los demás fallarán también. Una democracia débil sigue siendo una barrera importante para el goce de los derechos humanos, y el no respeto de los derechos humanos es un impedimento para una democracia eficaz en la era del posconflicto, en la que está inmerso el país”, comentó