El 17 de enero de 2013, la Superintendencia Nacional de Salud ordenó la medida preventiva de vigilancia especial a Cafesalud  Entidad Promotora de Salud S.A. -EPS, mediante la Resolución 51 fechada ese día. Antes de asumir la población proveniente de la hoy liquidada Saludcoop, ya esa medida ordenada a Cafesalud había sido prorrogada en cinco ocasiones: mediante la Resoluciones 1241 del 18 de julio de 2013, 1784 del 27 de septiembre de 2013, 582 del 31 de marzo de 2014, 2468 del 26 de noviembre de 2014 y 1610 del 28 de agosto de 2015.

Como quiera que esta última Resolución, la 1610 del 28 de agosto de 2015, había prorrogado la medida de vigilancia especial a Cafesalud hasta el 31 de agosto de 2016, el Comité de Medidas Especiales de la Superintendencia Nacional de Salud sesionó dos días antes de dicho plazo, es decir, el pasado 29 de agosto del 2016. Allí se recibió el informe de parte de la Superintendencia Delegada para las Medidas Especiales presentándose los hallazgos identificados en Cafesalud dentro del seguimiento técnico a la medida de vigilancia especial antes referida.

Llama poderosamente la atención que los hallazgos resultaron nada favorables a la gestión de la EPS: ni en el campo administrativo financiero como tampoco en el tema asistencial de protección a la salud y atención a la enfermedad de sus afiliados. En el tema administrativo-financiero, el informe de la Superintendencia Delegada mostró que la EPS “presenta deficiencias de orden financiero y operativo que impactan los resultados de la EPS, generando pérdidas recurrentes”, además que “la siniestralidad de la EPS incide en el incremento de las pérdidas en la presente vigencia”  y que existen “situaciones de riesgos y salvedades a los estados financieros dictaminadas en los diferentes informes de la revisoría fiscal”. En el tema de prestación de servicios de salud, el informe registró que Cafesalud “presenta inoportunidad en la entrega de medicamentos como factor determinante para la garantía del derecho a la salud”, así como “no garantiza la totalidad de la cobertura de red en los diferentes niveles de atención”, evidenciándose “inoportunidad en la asignación de citas de especialidades básicas, impactando las PQRD relacionadas con la restricción al acceso a los servicios de salud”.

Resulta preocupante que en el citado informe se consignó además que “durante el primer semestre de 2016, la razón de mortalidad materna es de 54.5 muertes x cada 100.000 nacidos vivos, encontrándose por encima de la media nacional”, además que “la tasa de PQRD en el primer semestre es 99.5 por cada 10.000 afiliados, ubicándose por encima de la media calculada por la Superintendencia Nacional de Salud”.

Todos estos hallazgos, de acuerdo con esa Superintendencia Delegada, le impone a la EPS la necesidad que “tome medidas para subsanar las inconsistencias en el proceso de cuentas médicas, auditoría médica, autorizaciones, cuentas por pagar y pagos”.

 

Con la evidencia que Cafesalud dista mucho de estar cumpliendo con su función de aseguradora de salud para sus millones de afiliados, así como está muy alejada de ser  una buena ejecutora y administradora de los recursos públicos que el sistema de salud mensualmente le entrega para cumplir con su objeto de proteger y atender a sus usuarios, la Superintendencia Nacional de Salud procedió a prorrogar por sexta vez la medida de vigilancia especial mediante la Resolución 2564 del 30 de agosto de 2016, que prorrogó “la medida preventiva de vigilancia especial ordenada a Cafesalud Entidad Promotora de Salud S.A. -EPS, mediante Resolución 00051 del 17 de enero de 2013”, “La Resolución de la Supersalud que otra vez prorrogó la medida especial ordenada a Cafesalud”.

 

De manera coincidencial, el mismo día que la Superintendencia prorrogó por sexta vez esa medida a Cafesalud,  también se realizó en el Senado de la República el debate de control político a la liquidación  de Saludcoop EPS y a la operación actual de Cafesalud, en el que Jorge Enrique Robledo y Jorge Iván Ospina como parlamentarios citantes, desnudaron lo que viene aconteciendo en ambos escenarios, entregando inclusive nueva información sobre hechos que se han venido dando en Cafesalud en el 2016, ahora que también tiene la responsabilidad del aseguramiento en salud de la población procedente de Saludcoop, como por ejemplo la pérdida mensual en la operación de $56 mil millones y progresivas pérdidas patrimoniales.  “No pueden ser un “refrito” las verdades de la actualidad de Cafesalud”.

 

Esta prórroga a la medida preventiva de vigilancia especial a Cafesalud, que según  la mencionada Resolución 2564 estará vigente hasta marzo de 2017, la hizo la Supersalud de manera simultánea junto con la prórroga a medidas especiales ordenadas a otras tres EPS: Cruz Blanca EPS, Convida y EPS SOS.

 

Además de los hallazgos de la Supersalud sobre la operación de Cafesalud y que motivó esta sexta prórroga, la opinión pública también ha conocido en la presente semana otra información sobre la realidad que hoy vive esa EPS y que fue consignada en carta que le ha enviado la junta directiva de Cafesalud al Ministro Alejandro Gaviria, en la que de acuerdo con lo publicado por El Tiempo, le informa que “la existencia de contratos con sobrecostos operacionales por más de 50.000 millones de pesos, así como el colapso del sistema de información por una falla en la contratación de un proveedor”, así como “errores en la gestión de la red, han implicado que sus pasivos acumulados asciendan a una suma cercana a los 610.000 millones de pesos”. “Contratos con sobrecostos y tutelas, factores que ‘ahogan’ a Cafesalud”

 

Esta junta directiva, integrada por Augusto López quien representa al gobierno, además de  Lía Heena, César Negret, Ángela Echeverri, Ricardo Rozo y Germán Rubio le comunicó al Ministro Gaviria que “si no se toman al menos cuatro medidas de choque, el Gobierno debe estudiar otras alternativas para garantizar la salud de los afiliados a la EPS”. Las medidas que este órgano propone son: “que se giren de manera inmediata los cerca de 250.000 millones de pesos que el Fosyga le adeuda a la EPS”, además que “se entre a renegociar el Acuerdo de Desempeño, para que se abra la posibilidad de una recapitalización de Cafesalud”, de igual forma que “se habilite un acuerdo con prestadores-acreedores para mantener la red abierta mientras se reciben los recursos adicionales”.

 

En síntesis, con los hallazgos que se expusieron como justificación para la sexta prórroga que se le hace por parte de la Superintendencia Nacional de Salud a la medida preventiva de vigilancia especial que está ordenada sobre Cafesalud desde enero del 2013 y con ese crudo informe de la junta directiva enviado al Ministro Gaviria sobre “el estado del arte” de la operación actual de dicha EPS, se conoce la “verdad verdadera” de lo que acontece en la EPS: no está cumpliendo como debe ser con su obligación de asegurar a sus usuarios protegiéndolos en su salud y atendiéndolos en su enfermedad, colocando en grave riesgo la salud y la vida de ellos.

Publicado por: Ulahy Beltrán López

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