• Redacción
  • BBC News Mundo

9 diciembre 2020

Cuando el pasado mes de abril la soldado Vanessa Guillén desapareció sin dejar rastro, la base de Fort Hood era para muchos estadounidenses solo una instalación militar más en Texas.

Sin embargo, el hallazgo del cadáver de Guillén y una posterior investigación han destapado una realidad de abusos físicos y sexuales, asesinatos, suicidios y acoso que llevan años produciéndose en esa base.

Tras la investigación realizada por el Ejército y el Congreso de EE.UU., este martes se hizo público el despido o la suspensión de 14 mandos militares, entre ellos dos generales (Scott Efflandt y Jeffery Broadwater).

En el anuncio de los resultados de la pesquisa, el secretario del Ejército Ryan McCarthy reconoció que el asesinato de Guillén «conmocionó nuestra conciencia y llamó la atención sobre problemas más profundos» en Fort Hood y en las Fuerzas Armadas de EE.UU..