Cifras publicadas por la entidad evidencian que en 2021 unas 135 personas, fueron privadas de su libertad ilegalmente, de los cuales 71 tenían fines extorsivos.

29 de Marzo de 2022

Diariamente se reportan casos de denuncias donde personas son secuestradas con el fin de pedir dinero por su “pronta liberación”, estas modalidades de extorsión tienen en alerta a las autoridades nacionales, principalmente a los Grupos de Acción Unificada por la Libertad Personal (GAULA), de la Policía, Ejército y Fiscalía.

La Defensoría del Pueblo aseguró que, durante el 2021, las gestiones humanitarias adelantadas por ese organismo permitieron el regreso a la libertad de varias personas que se encontraban en poder de los grupos armados ilegales. Entre ellos, se destacó la liberación del coronel Pedro Enrique Pérez, el 19 de diciembre del año pasado y del ingeniero Luis Andrés Armando Araque, el día 26 del mismo mes.

En dialogo con El Colombiano el mayor Camilo Bello, comandante del Gaula Militar de la Cuarta Brigada, asegura que: “en la actualidad no es tan fácil cometer un secuestro como hace algunos años. La capacidad que tenemos Ejército, Fiscalía y Policía ya no es lo mismo para los bandidos como ocurría hace 15 o 20 años, que se hacían las famosas pescas milagrosas, los secuestros masivos. Ya hoy no es posible”. Agrega que estas “modalidades de rapto”, son de corta duración y no durante meses o años.

Las autoridades aseguran que el secuestro expréss no es un delito extendido, ni generalizado, sino practicado puntualmente por algunas bandas y como factor de oportunidad. Hay varios mecanismos a los que recurren los delincuentes para realizar este crimen. De las más frecuentes es contactar a un ciudadano para ofrecerle un negocio o un trabajo, les agendan citas en barrios alejados de la ciudad o áreas rurales, para cometer allá el secuestro.

Incluso, se han notificado casos donde realmente no se realiza el secuestro, se aseguran que la víctima quede incomunicada con sus familiares y/o allegados, para llamarlos y exigir dinero por su supuesta liberación.

Según las cifras que reportó la defensoría, los departamentos más afectados por este delito son el Valle del Cauca, el cual lideró la lista con 24 casos, Antioquia con 22, Cauca con 13 y Cundinamarca con 12. Sobre el total de secuestros registrados, 44 fueron tipificados como secuestros simples y 71 como secuestros extorsivos.

Gerson Vergara, defensor Regional del Pueblo, señaló a El País que “gracias a las investigaciones realizadas por las autoridades se logró determinar que esta práctica se realiza desde las cárceles y ya se tienen identificadas desde cuáles se hacen las llamadas”, declaraciones que concuerdan con las realizadas por Gabriel Niño, mayor de la Policía Nacional que le dijo a El Colombiano que “las personas que llaman están en la cárcel, y montan un embuste diciéndole a la víctima que la tienen vigilada y está rodeada. Si usted no ve a nadie alrededor, no se crea el cuento”.

Las autoridades enfatizan en establecer la denuncia ya que, en la gran mayoría de estos casos, logran dar con la captura de los criminales y liberar a las víctimas. Además, dejan 2 recomendaciones: la primera es no pagar el rescate y dilatar la supuesta entrega de la plata, ya que, si acceden demasiado rápido, los secuestradores piensan que tienen mucha capacidad económica y pueden aumentar las cifras; la segunda, es llamar al Gaula, a la línea gratuita nacional 165 (Policía) o 147 (Ejército), en la cual recibirán asesoría de expertos.

En las últimas semanas, Medellín ha registrado varios casos de secuestro express, uno de los más recientes ocurrió el pasado 11 de marzo, cuando la víctima, un joven universitario, asistió a una cita que se había puesto con una mujer a quien conoció por internet. Una vez en el lugar acordado, el joven fue abordado por doce sujetos, quienes lo intimidaron llevándoselo a un hotel, donde lo amordazaron y lo agragredieron física y mentalmente.