Luego que el Procurador afirmara que el ex presidente Gaviria “parece vivir entre la estratosfera y Marte”, por decir que era falso que el proceso de paz estuviese condicionado a llevar al banquillo de los acusados al ex presidente Uribe, hoy se dio un nuevo rifirrafe. El ex presidente Gaviria señala a Ordoñez de “destruir el proceso de paz”.

Aseguró que sus palabras obedecieron a  lo que dijo el Procurador, que el Fiscal había remitido copia a la Corte Suprema porque era un compromiso que se había hecho en la mesa de negociaciones para acusar a Álvaro Uribe. “El procurador deliberadamente está tratando de dejar atrás lo que dijo o sencillamente no se acuerda de lo que dice. Está apelando a la mentira, a cosas que él se imagina para decir cosas que van dirigidas a destruir el proceso de paz”.

Gaviria aseguró que si lo que dice el procurador fuera cierto, sería obvio que los colombianos no estarían acompañando el proceso de paz. “Yo tampoco estaría, porque es una monstruosidad”. Por eso le dijo a Ordóñez: “más vale que se retracte”.

Desde Cali hoy el Procurador Ordoñez respondió que no tiene nada de que retractarse al decirle de frente a las FARC el deseo que tienen de mandar a Uribe a la cárcel. Subrayó que así lo dijo públicamente el desaparecido líder guerrillero Alfonso Cano, y que las actuaciones posteriores al anuncio de un acuerdo entre el Gobierno y la guerrilla en torno a la justicia transicional también parecerían apuntar a la misma dirección, que es aplicarles la justicia penal a los gestores de la política de seguridad democrática.

Para Ordóñez es muy diciente que el Fiscal Eduardo Montealegre haya suspendido las actuaciones penales contra los integrantes del grupo armado, tras la simple lectura de un comunicado y de una vez le haya pedido a la Corte Suprema de Justicia indagar la supuesta complicidad del ex presidente Álvaro Uribe en la masacre de El Aro.

Ordoñez concluyó diciendo que no está haciendo política al pronunciarse sobre el proceso de paz, aseguró que es ese uno de sus deberes constitucionales que no se reducen a controlar las actuaciones disciplinarias de los funcionarios del Estado, como lo sugirió el ex presidente Gaviria.