Hace dos días, al parecer presuntos militares estadounidenses atacaron por error un hospital de Médicos Sin Fronteras, en la Ciudad de Kunduz, Afganistán.

En el ataque murieron 22 personas, 12 trabajadores y 10 pacientes. La ONG MSF evacuó este domingo a su personal de la ciudad, ante los enfrentamientos que persisten entre rebeldes talibanes y el Ejército de Afganistán por el Control de Kanduz.

El cierre del Hospital es un duro golpe a la población civil de Kunduz debido a que este era el único sitio donde se podían tratar los heridos.

A pesar que empleados de la ONG avisaron al ejército afgano y a las tropas estadounidenses que lo que estaban bombardeando era el hospital, el ataque continuó 45 minutos más.

Los atacantes estaban seguros que dentro del hospital se encontraban talibanes, lo que fue negado rotundamente por Médicos sin Fronteras.

En el momento del bombardeo, 105 pacientes y 80 miembros del personal, afganos y extranjeros, estaban en el hospital.


«El hospital de MSF ya no está en estado de funcionar. Los pacientes que se encuentran en un estado crítico han sido transferidos hacia otros establecimientos médicos. Ya no trabaja ningún empleado de MSF en el hospital», declaró Kate Stegeman, portavoz de la ONG, a la AFP.

«En estos momentos, no puedo decirles si el centro de traumatología de Kunduz volverá a abrir o no», añadió.

Janssens explicó, además, que había transmitido las coordenadas GPS de su hospital a «todas las partes» implicadas en el conflicto.  En el momento del bombardeo, 105 pacientes y 80 miembros del personal, afganos y extranjeros, estaban en el hospital.

Entretanto el Presidente Barack Obama presento sus profundas condolencias pero afirmó que esperará los resultados de la investigación antes de tener un juicio definitivo sobre las circunstancias de esta tragedia.

La OTAN  tildó lo ocurrido  como “daños colaterales”ocasionados por la guerra contra los talibanes.

Médicos sin Fronteras exigió que se esclarecieran rápidamente las circunstancias del ataque. Su presidenta, Meinie Nicolai, se negó a que la expresión «daños colaterales» se utilice para referirse a esa «tragedia».

La comisión de de Derechos Humanos de la ONU,  pidió una completa y transparente investigación del ataque. Si la justicia cree que fue deliberado, el bombardeo podría ser considerado como «crimen de guerra” dijeron sus voceros.

Análisis de Politika.com.co

De acuerdo con el Derecho Internacional Humanitario, con base en los Convenios de Ginebra de 1949 y el Protocolo Adicional I de 1977 (aplicable a conflictos internacionales), los ataques a personas protegidas, en este caso a población civil, personal sanitario, personal de organizaciones de protección civil y personal de movimientos internacionales de salud, al igual que sus bienes, es decir, el hospital por ejemplo, son crímenes de guerra.

Más allá, en caso que las fuerzas que bombardearon conocieran la situación del hospital y atacaran por la presencia de supuestos talibanes, están violando el principio fundamental de DIH: la distinción. Así mismo, cabría analizar si el principio de proporcionalidad se encuentra violentado, debido a las ganancias estratégicas que este ataque en realidad podría implicar. Finalmente, también una violación del principio de limitación, debido a que ataques que no permitan distinguir entre población civil y sus bienes frente a combatientes y objetivos militares se encuentra prohibido. Todo lo anterior conlleva a una violación de los últimos dos principios, precaución y protección, los cuales implican que no solo se debe prevenir ataques en contra de la población civil, sino que además proteger a ciertas personas, incluyendo talibanes heridos que por su estado ya no serían considerados combatientes bajo el Derecho Internacional Humanitario.

De tal manera, que de acuerdo con el resultado de la investigación, al determinar que se llevaron a cabo crímenes de guerra, entraría la jurisdicción de la Corte Penal Internacional, la cual podría juzgar la responsabilidad individual de aquellos miembros de las fuerzas aliadas que ordenaron el ataque.

hospital de agganistasn