Por Lola Portela

Un mismo objetivo es lo que tenemos todos: ¡sobrevivir!

Y es que, por estos días, cuando alguien te pregunta ¿cómo estás? desea saber si el “bicho” nos llegó a casa o aún no, si estamos con trabajo y recursos para ¡sobrevivir! Mejor dicho: si estamos jodidos o si logramos respirar.

En verdad me asombra que mientras la población en Latinoamérica se ha enfrentado a todo (desempleo, hambre, fracasos matrimoniales o en sus relaciones, etc), por causa de la Pandemia, mis amigos de Suecia e Islandia disfrutan de su libertad y plena vida, allí no se sienten los daños del Covid 19.

Me pregunto ¿será que allá están protegidas las tales “élites reales” del mundo?

Y me refiero a esas “élites” que resultaron haber planificado durante décadas el llamado Nuevo Orden Mundial (genocidio+dictadura mundial) ¿Acaso también esas son las mismas élites que marcan la pauta de cómo han de ser los guiones de películas y series que consumimos?.

Entre mis distracciones está el buen cine, pero claro con palomitas de maíz incluidas, así sea ahora en casa.

Me apasiona un buen argumento, un guionista que sepa manejar diálogos y magistralmente llevarlos a lo técnico, una excelente fotografía y ni qué decir de una buena musicalización y unos efectos especiales que nos transportan, por eso le subo el volumen o lo amplio si es necesario.

Y en mi inquietud por lo nuevo en cine y producciones audiovisuales, les cuento que me encontré con un trailer de una serie que recién se estrenará en el año 2020. Lo interesante es que nos muestra lo que se supone va a suceder, conforme avance la “Nueva Normalidad”, después de la eterna cuarentena.

“La Valla” es una serie que muestra
con «primado negativo» una especie de vacuna que, literalmente, inmuniza para lo que luego se vivirá en la realidad, de manera que nos resulte soportable y que lo aceptemos sin resistirnos.

Me explico: el primado o priming consiste en exponer a alguien a un cierto estímulo que, sin que esa persona sea consciente de ello, influirá en la respuesta que tenga ante estímulos posteriores.

Por ejemplo, después de ver la palabra “rojo”, es más probable responder “fresa o manzana” si nos preguntan por una fruta.

La estrategia de primado o priming es equivalente al agricultor que primero siembra para luego recoger la cosecha. Por ejemplo, si un vendedor, antes de empezar a argumentar en favor de su producto, utiliza en su conversación palabras como “confianza” o “fiabilidad”, le habrá preparado mentalmente a su cliente para acoger mejor su oferta. A este fenómeno se le conoce como primado semántico.

En el caso de “La Valla” muestra un realidad tan triste y desagradable: sin libertad, gris, sin amor, deshumanizada. Lo peor es que está manejada para que llegue a nuestra mente inconsciente la asociemos con algo que vivimos en la comodidad de nuestro sofá y comiendo palomitas. Algo normal y placentero y que nos hizo disfrutar.

Y es que quienes están enviando este mensaje saben que cuando alguien ve una serie, lo hace en un contexto de relajación, de cierto placer y en compañía de su pareja, o de los hijos; al final del día, cuando se está relajado, un domingo o después de una jornada de tareas o laboral.

Nada es casual, por eso es importante entenderlo y saber que indudablemente estamos frente a una “nueva era” de la humanidad.

De cada uno depende cómo la quiera vivir: desde el amor; con solidaridad o desde el egoísmo individual, animal y poco o nada racional.

Es hora de decidir qué entorno construiremos para ¡sobrevivir!

Quienes me conocen saben cuál será mi entorno y si deciden este camino, ¡bienvenidos!