• Las dos partes firmaron un Pacto con el fin de crear conciencia frente a esta problemática, así como fortalecer los sistemas de vigilancia y generar alertas tempranas
  • En Colombia la tasa de trabajo infantil pasó del 13% en 2011 a 9,1% en 2015
  • Secretaría de Desarrollo Social de Cundinamarca identificó 1.287 posibles casos de trabajo infantil en 52 municipios
  • Actividades pecuarias, ganadería, agricultura, comercio informal, construcción y servicio doméstico, entre los rubros en los que más participan menores en Cundinamarca

acuerdo-gobernacion10 Bogotá, 09 agos./16.- La ministra del Trabajo, Clara López Obregón, y el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, firmaron un pacto por la prevención, desestímulo y erradicación del trabajo infantil en sus  peores formas, y protección al adolescente trabajador en este departamento.

Según López Obregón, con este convenio “buscamos crear conciencia frente a la problemática del trabajo infantil desde sus diferentes manifestaciones para fortalecer los sistemas de vigilancia, control y la generación de alertas tempranas que de manera efectiva ataquen este flagelo desde la prevención y hasta la mitigación total”.

Entre los principales compromisos que asumieron las partes se determinó la participación en tres mesas de trabajo con acciones inmediatas, normativas, complementarias y pactos localizados, trabajando de manera articulada en función de las competencias de los diferentes actores involucrados en esta alianza.

Entre las tareas estipuladas en el documento, se destacan las de  concertar, identificar, generar estrategias de mitigación ante la problemática y hacer seguimiento continuo sobre las acciones generadas en ésta y demás instancias que hay con este objetivo.

Este acuerdo con la Gobernación de Cundinamarca es una acción más del Ministerio del Trabajo encaminada a reducir las cifras de esta problemática, las cuales según la última Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH) del DANE, correspondiente al trimestre octubre – diciembre de 2015, la tasa de trabajo infantil en el país llegó a 9,1%, cuando en 2011 era del 13%. La meta para 2018 es 7,9%.

Los sectores en Colombia donde mayor hay presencia de niños trabajando son la agricultura, 36,1%; comercio, 32,1%, y la industria manufacturera, 12,7%.

No obstante, además que desde hace dos décadas se conformó el Comité Interinstitucional para la erradicación del trabajo infantil y la protección del menor adolescente, con asiento de varias entidades del Estado, en 2014 se creó la Red Colombia Contra el Trabajo Infantil, una alianza público-privada de la que hacen parte 32 empresas y ocho aliados estratégicos, entre otros, el Pacto Global Colombia, el ICBF, y la ANDI.

De igual forma el Ministerio ha establecido tres acuerdos de entendimiento con las cámaras binacionales de Colombia con Canadá, Gran Bretaña e India; y memorandos de entendimiento con gremios representativos, tales como Colfecar, La Federación Nacional de Cafeteros y Asocaña. Todas estas iniciativas tienen el propósito de afianzar las estrategias de prevención y erradicación del trabajo infantil.

 

También funciona el programa ‘Somos Tesoro’ que busca la reducción del trabajo infantil en zonas mineras, estrategia que contempla inversiones cercanas a 9,5 millones de dólares en un periodo de cinco años. Y algo trascendental en relación con este tema, está previsto para finales de 2016 cuando se presentará de manera oficial la política pública en esta materia.

En lo que respecta a Cundinamarca, datos de la Secretaría Departamental de Desarrollo Social, entidad que tendrá a cargo las secretarías técnicas de las mesas de trabajo y coordinación del Pacto, señalan 1.287 posibles casos de trabajo infantil en 52 municipios del departamento. Entre los principales renglones económicos en los que se ha identificado la mayor participación de niños y adolescentes trabajando en Cundinamarca, están las actividades pecuarias  o de ganadería, agricultura, comercio informal, construcción, servicio doméstico, producción y comercialización de panela.

En el listado de quehaceres también sobresalen la venta de frutas y verduras en las plazas de mercado, trabajo en ladrilleras, en minas, transporte terrestre y, en  menor proporción, cargue de mercancía (coteros), trabajo en chircales, albañilería, carpintería, pesca, cuidado de niños y explotación sexual comercial, actividades éstas últimas subestimadas por su condición de invisibilidad. Incluso, de acuerdo con la oferta laboral, se genera desplazamiento de menores de áreas rurales a urbanas y viceversa.