El asesinato del opositor político y candidato a la Asamblea, Luis Manuel Díaz, el pasado miércoles en un acto realizado con la participación de Lilian Tintori, esposa de Leopoldo López, ha generado una serie de reacciones a nivel regional (ver Asesinado político de oposición en Venezuela, esposa de Leopoldo López salió ilesa).

Y es que todo el continente está preocupado por las implicaciones de estos hechos para las elecciones de asamblea del próximo 6 de diciembre, un organismo controlado tradicionalmente por el oficialismo. Maduro había expresado que no iba a entregar la revolución y que si perdía creaba una junta cívico militar para gobernar (ver Elecciones en Venezuela: una preocupación regional).

Frente a esto, Luis Almagro, secretario de la OEA, el Presidente de Colombia, y ahora Macri de Argentina se han pronunciado y generado presión para tratar de velar por la transparencia en las elecciones, y con este asesinato, las preocupaciones han incrementado (ver Luis Almagro vs. Gobierno Maduro: la falta de democracia).

Por tal motivo, el régimen de Maduro ha tratado de demeritar e incluso de atacar la reputación de Luis Manuel Díaz, todo con el fin de presentar su muerte como un resultado de la delincuencia y no de un régimen opresivo que ataca a la oposición. En este sentido, Maduro advirtió ayer que las investigaciones preliminares al respecto de este asesinato sugieren un ajuste de cuentas entre bandas rivales.

Esta teoría fue profundizada por Jorge Rodríguez, jefe de comando de campaña del régimen, quien afirmó que Díaz era miembro de la banda “Los Plateados, versión soportada por el gobernador del estado Guárico,  Ramón Rodríguez Chacín. Rodríguez ha mencionado que demandará al partido Acción Democrática, al que pertenecía Díaz, por acusar falsamente al partido socialista, mientras el Gobierno difunde imágenes del chivo expiatorio Óscar Noguera Hernández, el supuesto autor intelectual de los asesinatos. Y es que el régimen desea tapar la posibilidad de violencia política de los colectivos, los cuales en época de sufragio actúan para afianzar el régimen y asustar, tratando de presentar un vínculo con la delincuencia.

Luis Almagro, el nuevo secretario de la OEA, se pronunció en contra de este hecho, categrizándolo como una herida a la democracia. Washington también se manifestó, solicitando al régimen proteger y garantizar los derechos políticos de todos los candidatos. Frente a esto la canciller Delcy Rodríguez calificó esta intervención como «injerencista, insolente y falsa».

Hoy se pronunció el Presidente colombiano Juan Manuel Santos, en la reunión de alcaldes de ciudades capitales Montería, quien afirmó este asesinato como injustificado. Al respecto, Santos afirmó que «Esto que sucedió en Venezuela merece por supuesto la condena del mundo entero. Ese asesinato no tiene ninguna justificación, esperamos que se haga la investigación del caso, que los responsables sean judicializados y hacemos votos para que ojalá no tengan unas elecciones con violencia. Venezuela necesita unas elecciones transparentes y sin violencia».