Para nadie es un secreto, que continúan los desacuerdos que viene sosteniendo la alcalde de Bogotá, Claudia López, con el Gobierno Nacional y concretamente con el presidente Iván Duque, por el manejo de la pandemia del COVID-19.
La mandataria siempre ha tratado de cobrar por ventanilla los éxitos, pero desvía las culpabilidades que le correspondería asumir, achacándolas al Gobierno Nacional. Sus críticas no miden epítetos para criticar a grito herido, sus inconformidades cuando algo le sale mal y levantar la voz en contra de Duque y sus políticas de control de la pandemia, sin reconocer sus propios errores y culpando al presidente, una y otra vez, ya de manera incontable.
Cuando ya no puede pelear más con el mandatario y el Gobierno, la ‘coge’ con el primero que pueda para echarle la culpa, como ha hecho con la Policía en los últimos días, tras evidenciarse el deterioro de la seguridad en la capital y que, ella misma, no ha logrado controlar con sus políticas, ni como responsable del orden público de la ciudad.
Pero Claudia López, incapaz de reconocer su ineptitud, ha decidido ir un paso más allá de los insultos y gritos y ahora planea ejecutar su “dulce venganza”.
Tras las indirectas muy directas del Presidente Duque en su programa de ayer, en la que por primera vez le responde a la alcaldesa capitalina; está tomó la decisión, muy temprano en la mañana, de convocar en su despacho a un selecto grupo de funcionarios para planear su estrategia de venganza.
Luego de varios minutos, surgió, que el arma secreta era: Canal Capital y, como no, suprimir de la parrilla de programación, que últimamente se ha rediseñado con motivo de la pandemia, el programa diario del Presidente, que además también se trasmite en directo y simultáneao, por todos los canales públicos y privados del país.
Así pues, desde temprano ya ‘rodaba’ por los pasillos de la alcaldía, el rumor de la cancelación del programa presidencial del día de hoy y remplazarlo por “cualquier otra cosa” en Canal Capital; fortaleciéndose ese rumor, con la confirmación, más tarde, de varios funcionarios que, en la cadena de órdenes, han sido notificados para que salga de la continuidad de la programación oficial, el ‘estelar’ de Duque.

La represalia sería la forma en la que la mandataria distrital, le enviaría su mensaje de “independencia y desobediencia” a las órdenes presidenciales, quitando de la programación un programa que NO es obligatorio y a los que todos los canales han sumado a sus parrillas, por el interés público.
Esta sería la “dulce venganza” de López, quien estaría pensando en hacer su propio programa en el mismo horario, para dirigirse a los bogotanos en vivo y en directo y así dar cuenta de cómo gestiona la pandemia. Al menos así quedó en la lluvia de ideas de la reunión.
Todo parece indicar que Lopez no resistió las certeras críticas que ayer le hizo Duque en su programa nacional, que por demás, son las primeras enfáticas que le hace, luego de evitar responderle a los múltiples insultos, críticas y afrentas que López ha disparado contra Duque desde el comienzo de la emergencia.
Es así, como a la primera que se cansa de recibir golpes, el presidente responde y la feroz alcalde, no lo aguanta; por lo que con rabieta incluida, decide vengarse, sacado el programa de televisión de interés público de la parrilla de su feudo, Canal Capital.
No podemos imaginarnos gráficamente la cara de rabia de Claudia López y la ‘profunda tristeza’ que le deberá generar al presidente Duque, que lo saquen del ‘muy visto’ Canal Capital.



