Por : Álvaro Ramírez González
Como todo en la vida, tiene que haber un equilibrio entre derechos y deberes. El Estado no puede llenar de derechos a los ciudadanos, si ellos no reciben también el equivalente en deberes y obligaciones.
Ese equilibrio entre cargas y beneficios es el que le da sostenibilidad en el tiempo a una comunidad, a una relación amorosa, a una amistad o a una empresa. Ese es uno de los grandes desequilibrios en la evolución de la sociedad colombiana.
La izquierda se ha dedicado desde siempre a exigir derechos y a no aceptar los deberes equivalentes. Esa es para mi la razón por la cual, se volvió muy complicado gobernar a Colombia.
Es hoy casi imposible ejercer la autoridad, defender con la fuerza pública a los ciudadanos y a la infraestructura pública y privada.
Cualquiera puede, amparado en el “derecho a la protesta “, salir a las calles a impedir la movilidad de los demás, a destruir el patrimonio público, a hacer lo mismo con los bienes privados y aún a atacar con piedras, bombas explosivas, armas y gasolina a los miembros de la fuerza pública. Y nada se les puede hacer?
Y ¿dónde quedaron los derechos a la “libre movilidad por el territorio nacional” y “al trabajo”, ambos claramente consignados en la Constitución de Colombia?
Gobernar sin autoridad es imposible.
Es esa la razón por la cual Petro y sus aliados de Fecode, CTC, FARC y ELN, están haciendo fiestas. Y Petro que convocó este ataque, hoy afirma con total cinismo que “nada tiene que ver con los hechos de violencia!”. Decir que fue el Estado el culpable de la violencia es decir que son los bomberos los culpables del incendio!
El Gobierno de Iván Duque presentará el 20 de julio al Congreso un nuevo estatuto antivandalismo, antidestrucción y anti bloqueos. Ese estatuto le dará mucha más capacidad de acción y reacción a la fuerza pública cuando es agredida por los vándalos .
El país vio con dolor y vergüenza muchas veces a los policías arrinconados y protegidos con sus escudos, impotentes y a la defensiva frente a una horda de vándalos – terroristas que los atacaban con piedras, bombas molotov y gasolina.
Eso tiene que terminar!
Otra cosa que la narrativa de la izquierda ha confundido y enredado es los conceptos de Fuerza y Violencia. La Fuerza es exclusiva del Estado y está a disposición de este, para contener y combatir la violencia. La violencia es ejercida por bandidos , delincuentes y terroristas.
Confundir fuerza con violencia es otra de las tareas de la “combinación de las formas de lucha“ de la izquierda. La violencia y el terrorismo son herramientas de las minorías, para aterrorizar a las mayorías.
El ataque terrorista, como bien lo define la Senadora María Fernanda Cabal y que empezó en abril 28 y duró 45 días, hizo daños multimillonarios por los que nadie quiere responder. La economía colombiana perdió $ 13 billones y 1% del crecimiento esperado para 2021.
Y nadie responde?
Y nadie paga?
Así las cosas, es previsible sin la menor duda que lo van a repetir muy pronto. Por eso el Gobierno Duque, las FFAA, y la sociedad civil deben estar muy preparadas para contener, repeler y judicializar a los actores.
Gobernar es posible acompañado de la autoridad. Sin ella, gobernar es dejarse arrinconar como los policías de vándalos y terroristas.
Y eso no puede ser.
Eso no se puede repetir!
alragonz@yahoo.es


