Manta –Ecuador POLITIKA.COM  En los cuatro puntos cardinales de esta ciudad, devastada por el terremoto de 7.8 grados en la escala de Richter 150 personas, tratan de sobrevivir en improvisados albergues, donde cocinan, juegan parques, a las cartas o simplemente hablan si parar sobre el paso de la naturaleza, que es seguido de cerca por el mundo.

Lo peor de todo, es que no hay trabajo, no hay dinero, los víveres llega de manera esporádica, el uso del baño s toda una odisea, la incertidumbre es total para el inicio de la semana este lunes 25 de abril, al tiempo que las réplicas del sismo superan las 800, en una de las peores tragedias del Ecuador en su historia.

La escena que se repite desde hace ocho días –cuando se presentó el terremoto- se vive en toda su intensidad en el barrio el Cocay. “Yo sé cómo es esto, ya viví el terremoto enj 1989, cuando estaba en  caracas. Yo tengo experiencia. Loes dije que lo de las réplicas va a pasar. Es normal. Hay que tener calma”, dice uno de los damnificados Marzo salvador Aguayo en diálogo con POLITIKA.COM.

En el momento que hablamos con él, los vecinos se organizaban para almorzar ceviche preparado por Rosa Mero. “Es lo único que se consigue. Aquí podemos comer todos,. La colaboración de la comunidad lo hace posible”, comenta.

La angustia se siente. El miedo, en medio de mensajes de la radio local que emiten mensajes que piden a la población de no repetir informaciones falsas sobre posibles nuevos movimientos telúricos. “Sé que es que es difícil, pero nos tenemos que sobreponer. La vida sigue. Estamos vivos. Eso ya es ganancia, gracias a Dios”, añade Aguayo con lágrimas en los ojos.