Los resultados de EE.UU. 

Los aliados liderados por EE.UU. en Siria se han enfocado en al guerra económica en contra de E.I., atacando el comercio de crudo realizado por el grupo yihadista, con el fin de golpear precisamente sus fuentes de financiación.

El día de ayer EE.UU., en su búsqueda por presentar resultados de los bombardeos debido a los logros de Rusia, informó que la coalición asesinó en un ataque aéreo al líder económico de E.I., Abu Salah, en el mes de noviembre. El Coronel Steven Warren, vocero de la campaña de EE.UU. contra E.I., afirmó que Salah «es el tercer miembro de la red de finanzas que hemos matado en los últimos meses. Matarle a él y a sus predecesores afecta al conocimiento que necesita la organización para coordinar su financiación». Lo anterior, debido a que es «uno de los miembros más antiguos y experimentados de la red financiera del Estado Islámico».

Y es que es un fuerte golpe en contra del grupo, el cual es considerado la organización yihadista más fuerte económicamente en la historia, tanto que las cifras del Pentágono calculaban sus ingresos en 47 millones de dólares mensuales por ventas petroleras.

Así mismo, anunciaron la muerte de Abu Maryam y Abu al Tunisi Wakman, líderes de la red de extorsión y de la transferencia de información, personas y armas de E.I.

Sin embargo, E.I. está contraatacando a las milicias kurdas, los aliados locales de EE.UU. Tan solo el día de ayer se produjo un triple atentado terrorista en el norte Siria, el cual dejó 15 muertos y 100 heridos.

El atentado se dio en Tel Tamer a través de tres coches bomba, uno cerca de un hospital militar de las fuerzas aéreas kurdas, el segundo en un mercado, y el tercero en el centro.

De acuerdo con fuentes sirias el atentado fue perpetrado por E.I., el cual fue expulsado de la zona por las milicias kurdas y sus aliados hace meses.

Los problemas de Turquía

Mientras Rusia se posiciona, Turquía pierde credibilidad (ver El Abecé hoy de lucha contra el E.I.).

Esto se da en el contexto de la invasión de Turquía a Iraq, y la violación del espacio aéreo de su espacio aéreo para bombardear posiciones kurdas en Duhok, luego de la solicitud de Bagdad de retirar sus tropas por supuesta incursión de tanques turcos a Nínive.

Frente al tema, el Presidente turco Erdogan se pronunció ayer diciendo que «la retirada de nuestros soldados de Iraq está fuera de discusión». Ahora está planteando que no están atacando a las milicias kurdas, sino por el contrario entrenándolas: «el número de nuestros soldados podría aumentar o disminuir en función del número de ‘peshmerga’ [kurdos] que están recibiendo entrenamiento», informó.

No obstante, el Gobierno de Iraq no se quedará quieto y continuará realizando gestiones para el retiro de las tropas turcas del país.

EE.UU. que básicamente fue quien montó al Gobierno iraquí no ha tomado posición fuerte, probablemente para evitar que eso se interprete como irse en contra de su aliado Turquía en el contexto del enfrentamiento de este país con Rusia.

Y es que ahora incluso un ex miembro de la CIA confirma que Turquía le compra petróleo a E.I., una acusación realizada por Rusia. Este es Philip Giraldi, experto en contraterrorismo, quien además afirmó que EE.UU. sabía sobre estas transacciones, pero se ha hecho el «de la vista gorda» para tener a Ankara de su lado.

Giraldi sostuvo que EE.UU. «sabía que los turcos se dedican a la compraventa de petróleo del Estado Islámico y obtienen grandes ganancias, por eso no bombardeaba sus columnas de camiones cisterna».

Explicó que si bien EE.UU. recientemente ha iniciado ataques a estos camiones, «antes no lo hacía porque sabía que esos vehículos estaban bajo la protección de Turquía, que acoge bases aéreas de EE.UU.: esto es un factor importante».

Inclusive Steve Warren, el coronel estadounidense manifestó que EE.UU. avisa a los conductores de los carrotanques, miembros de E.I., cuando van a bombardear para que salgan de los camiones. Afirmó «sobrevolamos los vehículos a baja altura para realizar una demostración de fuerza previa y, 45 minutos antes de la ofensiva, arrojamos unos papeles con la advertencia: «Destruiremos los camiones desde el aire. Abandonen los vehículos de inmediato. No arriesguen sus vidas».

Si en la opinión pública llueve, en Europa no escampa. Y es que frente a la Unión Europea, Turquía sigue perdiendo apoyo. El día viernes el eurodiputado español Javier Couso afirmó que «el Gobierno de Erdogan es un factor de desestabilización y caos». Afirmó frente a Turquía que «en vez de atacar al Daesh, atacan a los kurdos, que están combatiendo precisamente contra el Daesh [E.I.]».

Mostró, por el contrario, apoyo a Putin, defendiendo su comentario de tomar todas las medidas para salvaguardar a sus fuerzas armadas. Explicó que «son declaraciones normales de cualquier presidente dentro de una campaña militar para proteger el país. Tiene toda la legalidad internacional, le dan el derecho las normas y disposiciones que conforman el derecho internacional».

Aclaró que EE.UU. debe repensar su posición de apoyar a Turquía y de actuar sin el mandatario sirio al- asad. «El papel de Bashar al Assad es el punto de distensión entre los actores internacionales. Es necesario acabar con las discrepancias que existen y lograr que EE.UU. incluya en sus conversaciones al mandatario sirio. No entiendo la cerrazón de EE.UU. y el apoyo de la OTAN a una Turquía que cada día es factor de desestabilización en la zona. Para que eso cambie, tiene cambiar la postura de EE.UU. y de la OTAN y colaborar todos juntos para acabar esta amenaza. Esta no es solo para la propia zona, sino a todo el conjunto de naciones», sostuvo.

Frente al anuncio de Italia de posponer y discutir las sanciones a Rusia, afirmó «hay sensibilidad de ir cuestionando el problema. Se debe ir poco a poco en el Parlamento europeo con el proceso de discusión para tratar de normalizar la relación con nuestro socio, nuestro vecino. Espero que no rompamos unas relaciones que siempre han sido buenísimas; nunca hemos tenido ningún problema».