La Corporación Autónoma Regional del Cesar CORPOCESAR más que una entidad de fomento, es una institución reguladora de políticas ambientales. Ante la gravedad de los conflictos sociales y ambientales en este importantísimo ecosistema, en el último trienio, la Corporación ha venido fomentando de manera considerable proyectos de recuperación ambiental mediante procesos de reforestación protectora y productora, a causa de la tala indiscriminada que ha tenido nefastas consecuencias.

CORPOCESAR, en el último cuatrienio, CORPOCESAR ha venido estableciendo arreglos de unidades agroforestales y silvopastoriles para recuperar ecosistemas que se encuentran totalmente deteriorados y generar sistemas alternativos de producción, seguridad alimentaria y mejor calidad de vida en las comunidades, lo cual está dispuesto como Objetivos del Milenio.

En el Rio Magiriaimo, CORPOCESAR ha venido trabajando en pro de la conservación de este importante cuerpo hídrico.  El proyecto consiste en el establecimiento de 140 unidades agroforestales de 1 hectárea cada una equivalente a 140 hectáreas establecidas. Se estableció una hectárea por familia en 140 parcelas. Son 140 familias beneficiarias para un total aproximado de 700 personas beneficiadas directamente.

Además de esto hay una población beneficiaria, de forma indirecta, equivalente a 5.000 personas aproximadamente, que habitan en la cuenca del Magiriaimo contando con las etnias indígenas de los Yukpas que se encuentran establecidos  en resguardos y quienes se benefician como mano de obra no calificada.

A pesar de los intensos veranos de los tres (3) últimos años, la mortalidad de las especies en este proyecto fue del orden del 30%, logrando recuperar un gran porcentaje con las resiembras que se hicieron a finales de 2013 y mediados de 2014.

Así prevalezcan los cambios bruscos en el clima debido al calentamiento global, los arreglos agroforestales son una manera de recuperar los suelos y la biomasa de las zonas de reserva forestal, mediante su establecimiento que garanticen la sostenibilidad, pues pesar de ser zonas de reserva forestal, hay comunidades allí presentes conformadas por un sinnúmero de familias que derivan su sustento de la producción agropecuaria artesanal a quienes se les viene concientizando y capacitando en la recuperación y conservación de los recursos naturales, garantizándoles su seguridad alimentaria de manera sostenible.