El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, recibió  en la Casa Blanca a su homólogo mexicano, Andrés Manuel López Obrador, y al primer ministro canadiense, Justin Trudeau.

Los líderes llevaron a cabo una serie de reunionespara reavivar las relaciones entre los países norteamericanos, centrándose en llegar a puntos comunes sobre comercio, cambio climático y migración.

“Nuestra visión norteamericana para el futuro se basa en nuestras fortalezas compartidas”, dijo Biden antes de una reunión de mandatarios.

“Tenemos que poner fin a la pandemia y tomar medidas decisivas para frenar la crisis climática. Tenemos que impulsar una recuperación económica inclusiva (…) tenemos que manejar el desafío de una migración sin precedentes en nuestro hemisferio”, agregó.

El encuentro fue el primero entre los tres mandatarios desde el 2016 y llega en medio de un aumento de los flujos migratorios desde América Central y del Sur en dirección norte y una crisis de la cadena de suministros.

En el inicio de la Cumbre de los llamados ‘Tres amigos’, el presidente mexicano López Obrador llamó a sus pares de Estados Unidos y Canadá a “dejar de rechazar a migrantes cuando para crecer, se necesita fuerza de trabajo que en realidad no se tiene con suficiencia ni en los Estados Unidos ni en Canadá”.

AMLO, como también se le conoce por las siglas de su nombre, sugirió estudiar la demanda de mano de obra y abrir ordenadamente el flujo migratorio, un tema que ha sido anunciado como uno de los pilares del encuentro.

También el mandatario mexicano elogió a Biden por su impulso de la reforma a la Ley de Migración, que, según él, ayudaría “a mejorar la situación de los migrantes” al abrir la posibilidad de regularizar la situación migratoria de 11 millones de personas “que viven y trabajan honradamente en esta gran nación”.

Además de abordar el asunto migratorio, al que Biden no se refirió en profundidad, se espera que los gobiernos acuerden reducir las emisiones de metano en sus sectores de petróleo y gas entre un 60% y un 75% para 2030.

Canadá y México también anunciarán que van a donar a otros países millones de dosis de vacunas, que inicialmente les habíaprestado Estados Unidos, dijo uno de los funcionarios, que no quiso ser nombrado.

Además, los líderes se comprometerán a prohibir la importación de productos fabricados con trabajo forzado, un claro gesto hacia la política del gobierno de Biden frente a China.

Además de su encuentro con Biden, López Obrador, pidió  en una reunión con la vicepresidenta Harris una mayor inversión económica en el continente y la aprobación de una reforma migratoria en Estados Unidos que regularice a los migrantes indocumentados.

El presidente mexicano dijo que es importante invertir en Centroamérica para atajar las causas de la migración.

“Tenemos que invertir para que haya bienestar en América Central, para que la migración sea opcional, no forzosa”, indicó el presidente mexicano.

López Obrador, quien se encuentra en Washington D.C., aseguró que “celebra” el plan ya existente por parte del gobierno del presidente Joe Biden para dar ayuda a los países del Triángulo Norte, y agregó que se debe “fortalecer la integración económica en América del Norte” para hacer la región “más fuerte”.

“También si se fortalece la integración económica, se va a necesitar ordenar el flujo migratorio”, enfatizó López Obrador. El presidente mexicano, a su vez, dijo a la vicepresidenta que espera que el Congreso apruebe el proyecto de ley de reforma migratoria presentado por la Administración Biden a comienzos de año.

“Ojalá que los legisladores de los dos partidos ayuden, porque es justo”, anotó López Obrador.

La vicepresidenta Harris dijo antes de comenzar la reunión con el líder mexicano que el encuentro se trataba de “una conversación continuada” entre los dos países