La ex provincia de Obando, en el departamento de Nariño, tiene no sólo una riqueza natural, patrimonial e histórica, sino que jugará un papel fundamental en los próximos meses, en la construcción del posconflicto, como fruto de la firma del Acuerdo Final de La Habana, entre el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las Farc, que además –si recibe luz verde el 2 de octubre a través de Plebiscito- cerrará más de cinco décadas de violencia con el grupo alzado en armas más antiguo en América Latina.

Desde la ciudad de Ipiales, el hoy Concejal del partido Liberal y ex Alcalde Hernán Gustavo Estupiñán no sólo anunció su apoyo al Plebiscito, sino que consideró que es necesario darle la vuelta a la página de la violencia, con el propósito que el departamento de Nariño como región fronteriza, emprenda un desarrollo económico y social, con el protagonista de sus habitantes,

Una tarea qué si bien no será fácil, requiere que el sector público, el sector privado, la academia y los ciudadanos están llamados a edificar la paz desde el territorio. “La pregunta, que surgirá es: ¿educar para la paz para qué? La repuesta –dijo- es sencilla. La paz y la pedagogía deben ir de la mano. Las presentes y futuras generaciones estamos llamados a comprender y darle el valor a la vida, más allá de las palabras”.

“Desde niño y en mi adolescencia fui testigo como la violencia, se llevó muchas vidas. Hoy, en mi calidad de Concejal de la ciudad de Ipiales, estamos acompañando proyectos de política pública que eleve a la paz, como eje de a la academia en colegios y universidades. “Es a través de la educación, como se sanarán las heridas.

“No puede seguir en las aulas de Colombia el afán competitivo y violento. Hay que cerrarle el paso a la guerra de las palabras, que es el germen de la guerra de las armas. Los colombianos no somos enemigos. Somos compatriotas y en nuestro caso, compartimos una frontera con el Ecuador, con cuyo país debemos fortalecer puentes en materia diplomática, comercial, de hermandad, cultura, deportiva y científica”, recalcó el Concejal Hernán Gustavo Estupiñán.

“Nuestros jóvenes necesitan ser protagonistas de esta nueva etapa de la historia de Colombia –desde la frontera- comprendiendo el valor de la vida, la libertad y la de sus vecinos. “El reto del Estado, los entes gubernamentales y municipales es encontrar un equilibrio entre educación y libertad, entre el adiestramiento y la lustración, entre la memoria y la imaginación. La educación para la paz desde la libertad. Una educación creativa, en el más alto sentido de la palabra”, sostuvo

El Concejal del Partido Liberal, de la segunda ciudad en importancia en el departamento de Nariño, recalcó los dos primeros años del posconflicto, nece3sitarán más que apoyo presupuestal de una cultura de democracia y pedagogía. “La paz, la libertad y la democracia, debe ser la hoja de ruta de una nación que le dirá si a la paz, no a la violencia este 2 de octubre”, subrayó Hernán Gustavo Estupiñán