Las tensiones entre Rusia y Turquía siguen creciendo en medio de un discurso de desescalamiento, amenazando una ya frágil alianza en contra del terrorismo en Siria. Paralelamente, Hollande continúa su campaña de incentivar apoyos para vencer a ISIS en Siria, buscando nuevos actores y tratando de alinear a Rusia en la coalición liderada por EE.UU.
Rusia y Turquía se encuentran en el punto más álgido de sus relaciones bilaterales, las cuales en términos económicos eran de gran solidez pero a nivel político han demostrado ser bastante débiles. La decisión de Turquía de derribar el avión caza ruso el martes ha generado una gran controversia, en primer lugar debido a que Putin afirma que este no se encontraba en espacio aéreo turco, y en segundo lugar debido a que evidencia las diferentes posiciones para el conflicto.
Esto ha empeorado debido a que el piloto ruso rescatado afirma que no hubo advertencias para tumbar el avión, mientras que los turcos publicaron un audio genérico de advertencias resaltando que son estas.
Turquía ha manifestado que Putin está atacando rebeldes sirios de origen turco (que no son yihadistas) a través de los bombardeos, a pesar de que varias organizaciones como el Observatorio sirio de DD.HH, han afirmado que los yihadistas sí se encuentran infiltrados en el grupo. Por su lado, Rusia mantiene que Turquía ha apoyado a ISIS tanto en peleadores, como a través de una defensa disimulada y el contrabando de crudo y productos derivados.
A pesar de que todas las declaraciones realizadas por Putin, Erdogan y los miembros de sus respectivos gabinetes afirman que no habrá escalada militar y tratan de promulgar un mensaje de calma, el tono de estas y su contenido demuestra algo contrario.
La respuesta de Rusia
Las medidas económicas
A pesar de que Erdogan, el presidente turco, manifestó que está dispuesto al diálogo, no ha ofrecido disculpas por el insuceso. Por el contrario, afirmó que no debía pedir perdón: «yo pienso que si hay una parte que debe pedir perdón, no somos nosotros (…) Aquellos que violaron el espacio aéreo son quienes deben pedir perdón. Nuestros pilotos y fuerzas armadas simplemente cumplieron sus funciones, que consistían en responder a violaciones a las reglas de enfrentamiento».
Por su parte, Putin afirmó que «No hemos recibido aún disculpas de los dirigentes de Turquía, ni propuesta para compensar el daño causado, ni promesas para castigar a los responsables de este crimen».
Por tal motivo, Rusia ha anunciado represalias económicas a Turquía, una estrategia muy conocida de Rusia para presionar intereses geopolíticos. En este sentido, utilizarían esta presión, demorando la entrada de productos provenientes de Turquía, particularmente productos agrícolas y alimentarios en términos de sanidad.
Por esta situación, además de las medidas económicas, Rusia decidió colocar misiles en Siria.
La campaña de Hollande
Hollande continúa su campaña de reclutar ayuda internacional en contra de ISIS. La primera reunión la realizó con el Presidente Putin y llevó a los bombardeos coordinados y con información compartida la semana pasada en Raqqa, la capital autoproclamada del Daesh (ISIS), con quien se volverá a reunir. También se reunió con Obama con la conclusión de incrementar bombardeos en la zona, pero sin lograr la consolidación de una estrategia integral en contra del grupo yihadista.

Gran Bretaña
El presidente francés recurrió al primer ministro británico David Cameron, quien el día de hoy, de acuerdo con lo convenido con su homólogo presentó al Parlamento el plan de bombardeos en Siria y la necesidad de apoyar una transición democrática.
Cameron afirmó «cuanto más tiempo permitamos que el ISIS crezca en Siria, mayor será la amenaza que supone (…) es equivocado para Reino Unido subcontratar su seguridad a otros países, y esperar que las fuerzas aéreas de otros países soporten las cargas y los riesgos de golpear al ISIS en Siria para deteer el terrorismo en Reino Unido”.
Italia
El Presidente del Consejo italiano, Matteo Renzi, también se ha unido a la campaña de Hollande. Esta mañana estuvieron en un desayuno, en el cual expresó su apoyo a Francia y puso en la mesa la posibilidad de incorporación de Libia en la agenda internacional de refugiados.
Su principal línea de acuerdo ha sido lograr que Turquía se comprometa a recibir a los desplazados sirios y que estos permanezcan en ese país, lo cual aliviaría un poco las tensiones en Europa debido a los refugiados.
Alemania
El más sorprendente país en unirse al discurso de afrontar a ISIS ha sido Alemania, quien a través de su canciller Angela Merkel ha ofrecido apoyo militar al país francés en la lucha contra el Daesh.
El día de ayer, la Canciller alemana ha propuesto a Francia relevar sus tropas en Malí, a través del despliegue de otros 650 militares en el país africano, con el fin de permitir que las fuerzas francesas se concentren en Siria (actualmente tienen 3.500 militares franceses en la zona). Esto es un gesto significativo debido a que Alemania ha resistido enviar tropas a cualquier lugar debido a su historia.
Al respecto, Merkel afirmó «al día siguiente de los atentados de París [del 13 de noviembre], tomé la decisión de ofrecer a Francia todo lo que pudiéramos ofrecer”. Agregó que «Alemania está dispuesta a reaccionar para que estos ataques no se repitan».
Hollande apreció el esfuerzo y aunque consciente de las restricciones de Alemania solicitó aún más apoyo.
Hollande señaló que conoce y entiende las reglas alemanas para poder enviar tropas al exterior, pero pidió más: «deseo que Alemania pueda comprometerse aún más en la lucha contra el ISIS en Siria y en Irak. Si Alemania puede ir más allá será una buena señal contra el terrorismo».
A pesar de las diferencias entorno a los refugiados sirios, los mandatarios se mostraron alineados. Peviamente Hollande había dado a entender que Alemania había sido responsable del la migración masiva al recibir 800.000 refugiados, lo que obligó a Francia a recibir 24.000. No obstante, en esta reunión Hollande cambió de tónica, afirmando que «es nuestro deber acoger a estas personas (…) y no podemos hacer la amalgama entre terroristas y refugiados porque algunos aprovechen las circunstancias».
Francia ya logró más apoyo y sembró la semilla para más intervención de Alemania, teniendo en cuenta que Merkel afirmó que si se requiere más apoyo Alemania no lo ha descartado.
Lo cierto es que esto muestra la debilidad de la OTAN y la falta de coordinación en la estrategia de terrorismo.






