Hasta el momento, el fenómeno ha afectado cultivos, trapiches y viviendas. No se presentan pérdidas humanas. 

Quebradanegra,

Un evento de remoción en masa que desde hace algún tiempo se viene presentando en zona rural del municipio de Quebradanegra, región del Gualivá, se ha acelerado en los últimos días y ha puesto en  estado de alerta a los municipios de Quebradanegra y Útica, cuyos comités de gestión del riesgo se encuentran activados ante el latente peligro de un represamiento de la Quebrada La Negra y los riesgos asociados que se puedan ocasionar.

El fenómeno que, según los habitantes del sector, tiene tres años de identificado en la vereda La Esperanza, en donde se observan algunas grietas que generan un desplazamiento entre 10 y 15 metros de largo, afectando cultivos de caña, algunos trapiches y viviendas.

Según la información del cuerpo de Bomberos de Quebradanegra, Útica y Villeta, junto a técnicos de la Dirección Regional de la CAR en Gualivá, quienes hacen seguimiento al proceso, reportan que hasta el momento la afectación a predios asciende a 16 y se observan pequeños represamientos de fuentes hídricas del sector, lo que despierta la preocupación de los habitantes y organismos de socorro de la zona.

Sin embargo, el temor general es que si la masa de tierra en movimiento llega hasta la Quebrada la Negra, habría un inminente riesgo sobre el municipio de Útica que en años anteriores ha sufrido por las avalanchas de esta quebrada.

Yury Yaneth Mahecha Mora, comandante de Bomberos de Quebradanegra, explicó que “el peligro es que  la masa de tierra de unos  350 metros de largo que va desde la vereda la Florida hasta el puente de la vereda La Esperanza lleguen a la Quebrada, lo cual nos pone en máxima alerta en caso de presentarse alguna emergencia”. 

“En Útica, aunque hay relativa tranquilidad por las obras de adecuación Hidráulica que la CAR hizo en la quebrada y que por el momento el  cauce corre libre, el municipio está en constante monitoreo, por lo que los bomberos de este municipio también acompañan en el seguimiento en la zona”, expresó Mauricio Zárate, comandante de bomberos local.

La CAR, a través de la Dirección Regional Gualivá ha acompañado a los organismos de socorro local, con visitas técnicas donde en efecto se evidencia el desprendimiento de materiales, las grietas de tracción, el acelerado movimiento de tierra y el represamiento de algunas fuentes hídricas.

Los informes técnicos  de la CAR sirven como comunicados oportunos para la Unidad Departamental de Gestión del Riesgo, que debe asumir las decisiones técnicas y operativas a tomar”, explicó el ingeniero John Jairo Forero, enlace de gestión del riesgo de la Dirección Regional Gualivá.

Aunque hasta el momento el proceso solo deja daños materiales, el monitoreo se ha incrementado para evitar que se presenten afectaciones mayores a la integridad de los habitantes del  sector y al municipio de Útica.

Declaraciones de Rafel Robles, Asesor de Gestión del Riesgo de la CAR Cundinamarca.