A tumbos, sin las propuestas iniciales y representativas para el Gobierno, con enfrentamientos entre el presidente de la Cámara del Partido Liberal, Alejandro Chacón y la ministra de Justicia, Gloria María Borrero, e incluso con el pesimismo del presidente de la República Iván Duque; así se hunde la reforma a la justicia en el Congreso.
La imposibilidad de darle trámite en los pocos días que le quedan de legislatura al Congreso este año (hasta el 16 de diciembre), y la programación de hoy miércoles a las 9 de la mañana de una plenaria para discutir el proyecto del presupuesto bienal de regalías, fueron las causas que terminaron por enterrar la propuesta del Gobierno para transformar la rama judicial.
Esta semana, Chacón había enfatizado en la importancia de la ley bienal de regalías, la cual por calendario se cruzó con el trámite del proyecto judicial. “Si no se vota el proyecto de ley bienal de regalías, por la mora en llegar a plenaria hasta media noche del 5 de diciembre como señala Ley 1530 de 2012, el gobierno deberá expedirlo por decreto con proyecto de ley presentado inicialmente, más modificaciones del primer debate”, había advertido.
Mal desde el principio
Con esta reforma puede aplicarse el refrán popular: “desde el desayuno se sabe que va ser el almuerzo”.
En su paso por dos debates por el Senado en octubre y noviembre, 17 artículos originales del texto fueron suprimidos. La regulación de la tutela, el Tribunal de Aforados, la eliminación del Consejo Superior de la Judicatura y de las contralorías regionales, eran iniciativas claves para modificar la justicia y todas se cayeron en el Senado.
A partir de ahí iniciaron los desencuentros entre el ejecutivo y el legislativo. Algunos congresistas cuestionaron el liderazgo de la ministra Borrero e incluso la falta de tacto para coordinar las bancadas y lograr así que la reforma avanzara con su articulado.
Tambaleando, la iniciativa llegó a la Cámara de Representantes hace un par de semanas y allí los choques entre la ministra, principalmente con el representante Chacón se agudizaron. La ministra culpó al congresista de engavetar la reforma y él la culpó a ella por no acudir a una comisión accidental; un presagio de lo inminente, el hundimiento definitivo de la reforma.
Adicionalmente, las altas cortes y los magistrados nunca se mostraron a favor.
Ni el Gobierno ni su partido de bancada lograron salvar la iniciativa. El presidente Duque y su equipo deberán presentarla de nuevo, sabiendo que sería para la próxima legislatura y nuevamente pasar por el largo debate en el Congreso, quizás con relaciones más armonizadas y sólidas.
vía ifmnoticias.com y El Colombiano