La acción contra  PDVSA ayudará a evitar futuros desvíos de activos de Venezuela por Maduro y mantener esos activos para el pueblo venezolano. El camino de suspensión de estas sanciones a PDVSA es a través de la rápida transferencia del control al presidente interino o un gobierno posterior, elegido democráticamente“, anunció Steven Mnuchin, secretario del Tesoro, en una rueda de prensa en la Casa Blanca.

El secretario del Tesoro remarcó que “con efecto inmediato, en cualquier compra de petróleo venezolano, el dinero tendrá que ir a cuentas bloqueadas”.

“Estados Unidos está haciendo responsables a los causantes del trágico declive de Venezuela“, agregó.

De este modo, Estados Unidos mantiene las compras de petróleo venezolano, del que es uno de los principales receptores, pero colocará los fondos resultantes en cuentas bloqueadas, con el fin de trasladar eventualmente los beneficios al Gobierno interino de Guaidó.

Las sanciones afectan a 7.000 millones de dólares en activos de PDVSA, aseguró el asesor de Seguridad Nacional de EE.UU., John Bolton, quien pronosticó que las medidas provocarán otros 11.000 millones de dólares en pérdidas para la petrolera a lo largo del próximo año.

Mnuchin dijo que a Citgo, filial de PDVSA y que opera en Estados Unidos, “se le permitirá seguir operando”, pero los fondos de esas operaciones irán a una cuenta especial bloqueada.

El secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, afirmó en un comunicado que las sanciones “no van dirigidas contra el pueblo inocente de Venezuela y no prohibirán la asistencia humanitaria, incluido el envío de medicinas y aparatos médicos”.