Por: Mariano Ospina Peña 

¡Presidente Duque estamos bajo ataque! Al enemigo hay que buscarlo en la fuente. Todo lo que hoy sufrimos los colombianos, tiene su origen en el comunismo. Ese es el amo, todos los demás, Petro, Cepeda, Caicedo, FARC, Comunes y demás son solo siervos, míseros lacayos. Tan desprestigiado está el término, que ellos, los comunistas lo esconden entre sinónimos. Desde 1930, el Partido Comunista solo ha escalado sus agresiones contra Colombia. Primero con sus organizaciones campesinas y agitadores soviéticos, luego las autodefensas campesinas, seguidas de las guerrillas, después los cubanos y ahora los venezolanos. Durante su presidencia, Álvaro Uribe fue un muro de contención, que detuvo la venenosa influencia de Hugo Chávez, pero sus sucesores dejaron que la izquierda y sus brazos armados, se nutrieran de esa nefasta agenda. Ese apoyo, con su infiltración en el país es casus belli, un motivo sobrado para una guerra en la que la nación ofendida, tiene el derecho de defenderse de las agresiones desestabilizadoras, que buscan interferir en su política interna, y derrocar el régimen para eliminar su sistema democrático. Pero en Colombia, los políticos nos hablan de nuestros hermanos venezolanos. ¿Quién puede creer que el capo del narcotráfico, Diosdado Cabello, o el bárbaro ignorante, Nicolás Maduro, o un narco país como Venezuela, o Cuba, que armó y entrenó todas las insurgencias colombianas, es un país hermano de Colombia? Solo los comunistas. 

Con el COVID 19 se comenzó la pauperización del país. La pobreza llega a niveles insospechados y no es casualidad. Lo logrado en décadas de trabajo y dedicación para reducir la pobreza, en meses desapareció. Es un plan metódico, organizado, dirigido por ese comunismo del cual estamos bajo ataque. Y el paro es parte de ese diabólico plan. Un paro que va cumpliendo un mes. Un paro violento, extorsivo y criminal cuyos líderes se esconden en el derecho a la protesta pacífica, protegidos por sus secuaces en la justicia, para bloquear las carreteras, generar zozobra y destrozar la economía. Bloqueos de los cuales nadie se responsabiliza, y son el corazón del paro. Así ¿quién puede aseverar que es un paro pacífico? Solo los comunistas. 

Se quiebran las empresas por falta de importaciones paradas en los puertos. Se quiebran los pequeños y grandes productores agrícolas cuyos productos no se pueden recolectar o despachar. Se quiebran los industriales, que no pueden recibir materias primas, ni despachar sus manufacturas. Se quiebran los comerciantes que no pueden abrir sus comercios. Se han perdido millones de empleos, generando 

desabastecimiento y carestía. No llegan alimentos, y así son mayores los sufrimientos de las clases más vulnerables, todo con el fin de que los comunistas puedan señalar la culpabilidad del gobierno y… el capitalismo. Así es el comunismo. 

Los alcaldes comunistas de Bogotá, Medellín y Cali apoyan abiertamente el “paro pacífico” en el cual se destruyen sus ciudades, con especial énfasis en los medios de transporte, dando otro golpe a las clases populares, que con los permitidos bloqueos de calles y avenidas, además de perder la libre circulación, se les condena a caminar. 

Eso es lo logrado por 60 mil manifestantes en todo el país, con el apoyo de las milicias urbanas de las FARC y el ELN, con asesores cubanos y agitadores venezolanos, todo financiado con los dineros del narcotráfico. No hay tales manifestaciones apoteósicas. No son movilizaciones gigantescas, siempre son los mismos 60 mil. Esas minorías buscan lograr dividendos políticos llevando un movimiento social hacia la lucha y el odio de clases. No importa la destrucción del país, no importa el hambre, no importa la escasez, no importa la necesidad, no importa el sufrimiento, no importa el dolor, no importa el pueblo, solo importa destruir y acabar el capitalismo. Eso es el comunismo. 

Solo queda preguntar: ¿Por qué no se ha permitido a las Fuerzas del Orden restablecer el orden público? ¿Por qué no se ha declarado la conmoción interior? Y la más importante: ¿Es el Presidente Iván Duque una víctima más del comunismo, o es el Presidente Iván Duque un cómplice más? 

Vía ifmnoticias.com somos Medialco