A través de los medios informativos, se ha dado a conocer el estudio de la comisión de ¨sabios tributarios¨ nombrados por el gobierno del presidente Santos y cuyo texto se encuentra en poder del Ministerio de Hacienda. Como lo ha confirmado el gobierno con base en estas recomendaciones se presentara en el segundo semestre del 2016 un proyecto de reforma tributaria para ser puesta en vigor en el 2017.

Como siempre ha sucedido en las reformas tributarias que constantemente se dan en nuestro país, las propuestas de mayor tributación recaen sobre las personas de menores ingresos y clase media. Y en esta oportunidad recomiendan que hasta los pensionados entren a tributar como si fueran personas activas laboralmente.

De acuerdo con la tabla de impuestos recomendada (que sería la misma para todas las personas naturales); los pensionados empezarían a tributar desde 1.5 millones al mes de renta líquida y de ahí en adelante. Por ejemplo un pensionado con $5.000.000 de pesos mensuales podría llegar a pagar $ 600.000 pesos mensuales de impuesto (12%) ,  una pensión de $10.000.000 podría estar sujeta a un impuesto de  $2.000.000 de pesos mensuales (20% ) y  hasta 35% para pensiones mayores. Como se puede concluir esta sería una gran injusticia para los pensionados que a través de más de 20 años de trabajo han luchado para conseguir una pensión que les permita vivir con una estabilidad económica para el resto de sus vidas.

Se les olvida a estos “sabios tributarios” que la pensión no es un regalo del Estado, de la cual pueda disponer en cualquier momento, sino que es el fruto de su trabajo y ahorro de 20 años y más del trabajador. Gravar las pensiones sería establecer una doble tributación, porque durante su vida laboral, el pensionado fue sujeto de retenciones en la fuente, pago de impuestos de renta,  etc. Es decir el pensionado ya pago los impuestos de renta que tenía que pagar. Entonces, es un atropello y una ilegalidad que después del pensionarse tenga que volver a pagar lo que ya pago.

Gravar las pensiones seria desconocer el derecho adquirido. La pensión es un derecho de por vida, es de su propiedad privada, la que se ajusta anualmente con la inflación causada con el fin de mantener el poder adquisitivo de las mismas. Imponer impuestos a las pensiones significaría reducir su monto afectando el nivel de vida del pensionado y su familia lo cual es injusto e ilegal. Es necesario anotar también que la mayoría de los pensionados, dado el desempleo y subempleo  que afronta el país, debe ayudar económicamente a  su círculo familiar (hijos, nietos etc.)  ya que estos en muchos casos, no logran una estabilidad económica que les permita vivir dignamente.

Gravar las pensiones, constituiría un acto de violencia económica, al desmejorar las condiciones de vida de un grupo de adultos mayores de 60 años, incrementando la pobreza de personas de la tercera edad, que en la mayoría de los casos vive solo de la pensión como medio de sustento para él y su familia; en un periodo de  su vida que es donde más necesita de los recursos que le permitan vivir adecuadamente.

La comisión de “sabios” y el mismo gobierno  hablan de la necesidad de aumentar la base de personas que tributen para redistribuir el ingreso, pero este aumento lo quieren hacer con  la clase trabajadora que empezaría a tributar a partir de 1.5 millones de salario y con los pensionados como anteriormente se explica. Pero simultáneamente y contradictoriamente a  toda política de equidad   y justicia social, proponen eliminar el impuesto a la riqueza y bajarle los impuestos a las empresas, con el argumento de que desincentivan el empleo y la inversión.

Es entendible que el gobierno requiera mayores recursos económicos, precisamente para adelantar políticas que generen equidad entre las diferentes clases sociales (educación gratuita, salud, mejores salarios etc.). Pero estos recursos deben salir de los impuestos a las grandes empresas nacionales y multinacionales,  a los grandes propietarios  de la tierra y de mayores impuestos al sector  financiero,  que son intocables a  la hora de recomendar reformas tributarias. Una estadística reciente señala que en Colombia 2300 personas tienen el 53.5 % de la tierra aprovechable y 2681 personas tienen el 58.6% de los depósitos bancarios.

Por eso, no es justo que mientras se recomienda gravar a un pequeño grupo de pensionados afectándoles el bienestar propio y de sus familias, por otro lado recomienden  suprimir los impuestos a la gran riqueza. Con un porcentaje mínimo a la gran riqueza se obtendrían muchos más recursos que gravando a los pensionados.

Además, es necesario señalar, que el hueco fiscal de 30.5 billones que señala el gobierno y que no parece tener fondo y con el cual conviven todos los gobiernos; no ha sido causado por las pensiones de los trabajadores, sino por el mal manejo de los recursos públicos: corrupción en contratos de obras, sector energético, salud, altos gastos de funcionamiento, mal manejo de regalías, endeudamiento desmesurado del gobierno etc. Aquí es donde el gobierno debe apuntar sus políticas fiscales para la obtención de los recursos necesarios para sanear sus cuentas y presupuestos.

El gobierno no debe atender recomendaciones que causen daños sociales afectando siempre a los grupos más débiles. No debe dejarse presionar por entidades internacionales como la OCDE (que parecen exigir este tipo de reformas a los gobiernos como carta de entrada a su organización), ni por entidades nacionales como Anif, Andi , Fedesarrollo; que de por si sientan posiciones de privilegio para sus representados, haciendo recomendaciones impositivas sin importarles la  afectación social negativa de las mismas.

Lo anterior lleva a la necesidad imperiosa del  momento, de que todas las asociaciones de pensionados del país, todos los sindicatos de trabajadores activos  y en general todas las  personas naturales;  formen un frente común en contra de la imposición de impuestos a las pensiones. Estas entidades que representan a los trabajadores y pensionados deben expresarle por escrito al Presidente de la Republica para que no incluya dentro del proyecto de reforma tributaria , los impuestos a las pensiones que están siendo recomendados por la comisión ,

Asimismo, se debe solicitar al Congreso de la Republica no aprobar cualquier impuesto que afecte económicamente a los pensionados y a la clase trabajadora del país con base en los argumentos expuestos.

 

Julio Cesar Cedeño

Pensionado

Febrero 2016