Por Pedro Loupa

“Estamos en un momento de transición importante. La velocidad que llevamos en relación con la llamada Cuarta Revolución Industrial está creando varios desafíos” Citación de “12 pasos para ser líder consciente”, autor Pedro Loupa.

Tecnológicamente hemos avanzando en 100 años lo inimaginable, incluso para los grandes visionarios del siglo 18 y 19. Desde la primera revolución industrial nos encontramos en una nueva era que va a cambiar la tendencia de nuestros hábitos y creencias.

Desde los años 70, y en menos de 50 años, hemos logrado terminar con 65% de las especies en el planeta. Nuestro avance ha sido un retroceso en la forma como tomamos conciencia. El ego ha tomado cuenta del liderazgo. ¿Podemos llamar a ello, liderazgo?

La cuarta revolución industrial nos trae nuevos retos en muchos dominios, desde la ciencia, a la tecnología y digitalización, a la inclusión de los desfavorecidos, a encontrar las soluciones por un planeta más limpio y por la protección de las especies, a la medicina y las nuevas tecnologías. Y podía seguir …

Aunque la base de todo es la forma como las organizaciones se van a orientar hacia aspectos que nunca antes fueran prioridad, la relación con nosotros mismos y los demás.

El modelo en que un gerente o supervisor es apenas un ejecutor de políticas y estrategias empresariales rígidas, tiene los días contados. Aunque la resistencia exista, estamos en el camino en que surgen líderes con total consciencia que van a transformar las organizaciones y las entidades.

El poder

En el liderazgo tradicional, el gerente (o político) tiene en su relación con la estructura el origen de su poder. Su posición en la empresa y la forma como puede mostrar su superioridad sobre los demás. Es un poder que no permite la pura creatividad y un respeto entre todos. Está atrapado en el miedo y la no autenticidad.

La transformación se hace hacia un modelo donde la visión y el poder del líder viene de adentro, no desde afuera. Donde sus títulos no son el origen de su poder, pero la base de su sentido común para que sus decisiones sean libres y coherentes. Un líder consciente es reconocido por los demás por su natural autoconfianza, no por su cargo o posición. Lo hace auténtico y admirado por sus pares.

Es todo una cuestión de fe

Tenemos muy identificada la “fe” con aspectos religiosos. Pero la misma palabra nos lleva más allá de la misma confianza. Confianza en la vida, en lo que ella nos trae. A parte de esta sensación de fé o de confianza, el gerente busca el control, un control que va al encuentro de sus ideas, de cómo todo debe estar hecho, diseñado, gestionado, orientado. El control de la vida nunca ha dado buenos resultados, porque la vida surge y llega tal como es. Controlar apenas lleva a conflictos y al estrés con los equipos de trabajo.

El líder consciente es flexible y paciente, trata de observar para tomar decisiones, tiene un sentido de profunda adaptabilidad. Más que confiar en los demás él primero confía en sí mismo, así que no necesita demostrar nada, ni fuerza, ni liderazgo, ni qué sabe, ni qué manda. La misma fe en la vida, abre las puertas para la confianza en sí mismo, sus compañeros y la humanidad.

El miedo es la origen

El miedo es la origen del poder desmedido. Y en la política ese aspecto sí que lo palpamos actualmente. Puedes no estar de acuerdo, pero te invito a sentirlo antes de juzgarlo. Curiosamente cuando tratamos de observar a un líder que busca constantemente el poder, encontramos siempre que el miedo es el origen de sus decisiones. El miedo a perder su posición, el miedo a no tener razón, el miedo a no ser respetado, el miedo a no poder progresar, el miedo a no cumplir con un padrón o creencia, el miedo a romper un pacto muchas veces inconsciente, el miedo a ser despedido, el miedo a no poder mantener su estatus, y todo esto no es más que el origen del miedo a la misma muerte.

Aunque es válido, porque todos experimentamos miedo, este no debe ser el origen de las decisiones del líder consciente. Muy concretamente porque el líder consciente se encuentra en su misma responsabilidad con sus miedos, como un canal para aprender y conocerse mejor. En esa total responsabilidad es abierto con los demás y comparte sus temores con todos. En este acto el respeto surge de su equipo, la admiración por su total apertura a ser totalmente verdadero.

Hacia una nueva visión

En esta transición, no hay una forma de estar bien o mal, no hay un modelo de éxito o fracaso. Esto es nuevamente un formato de juicio que no lleva a ningún lugar.

Esta transición se puede lograr desde una nueva forma de vernos, desde un formato donde el líder deja de lado sus creencias y abraza sus miedos. Porque no se trata de aprender algo nuevo, pero de reconocer su profunda humanidad.

El líder consciente no es un curso que debe ser tomado, pero un profundo reconocimiento de las fortalezas y debilidades actuales. Y al ser vistas, tomamos profundamente conciencia de cómo abrazar este nuevo camino; de ser totalmente conscientes de nosotros mismos como líderes y seres humanos.

¿Quién se va beneficiar? Claramente un país, una región, una organización y todo lo que circula en su órbita; las familias, los clientes, los proveedores, el ciclo de vida de los productos y servicios, y por supuesto el planeta.

¿Y qué harás ahora? ¿Cuál es tu papel? ¿Cómo quieres transformarte en esta nueva revolución?