La semana pasada, en un comunicado leído por el líder guerrillero Pablo Catatumbo, las FARC solicitaron la reducción y disminución de funciones de las Fuerzas Militares hacia los preceptos de la seguridad humana, además solicitando una plataforma de lucha contra el paramilitarismo (ver Solicitudes de las FARC y del Gobierno para el proceso de paz).

Frente a las Fuerzas Militares, la solicitud de las FARC radicaba en “adelantar la reconversión de las fuerzas militares y de policía en fuerzas para la construcción de la paz y la protección de las fronteras patrias, lo cual incluye aspectos relacionados con su tamaño y estructura, con la propia asignación de gasto público, así como con la superación de la doctrina de seguridad nacional y de cualquier práctica de terrorismo de Estado”.

De igual manera, solicitaron la desmilitarización de las zonas en donde se concentrarían los miembros de las FARC, o las llamadas «zonas especiales de paz».

El Ministro Villegas se había pronunciado frente al tema, planteando que por el contrario, las Fuerzas Militares debían fortalecerse. Afirmó que «las Fuerzas Armadas necesitan estar, una vez firmemos los procesos de paz, en un estado de alistamiento, inclusive superior al que tenemos hoy”  (ver En respuesta a las FARC, Villegas anunció que la Fuerza Pública se fortalecerá).

Hoy la delegación de paz del Gobierno en La Habana contestó que estas aspiraciones de las FARC en términos de las Fuerzas Militares no tienen futuro. Aclaró, en un comunicado leído por Jorge Enrique Mora Rangel, general retirado, que estas zonas de concentración de los miembros de la guerrilla no implican entregar territorios sin gobierno.

Sostuvo que “no estamos en este proceso para dividir el país, ni para hacer entrega de territorios ingobernables. Nuestra Constitución no es para reemplazarla en la Mesa. Al contrario, en ella se habla de una Colombia única e indivisible.Nunca hemos pensado en una Colombia fragmentada, no hace parte de nuestro imaginario, ¡jamás lo hemos pensado! (…) Los famosos Terrepaz hacen parte únicamente del imaginario de las Farc”.

Agregó, reiterando que en las negociaciones la estructura del Estado no está en discusión, que “las Farc deben tener absolutamente claro que el proceso que estamos adelantando no incluye reconvenciones, ni redefiniciones a la misión y presupuestos, al tamaño de las Fuerzas, tampoco a su organización”.