La líder social negra Francia Márquez fue la sorpresa este domingo en las urnas colombianas al ser la tercera más votada en las consultas de las tres coaliciones presidenciales, con más de 762.000 votos, resultado que la perfila como una de las figuras más fulgurantes del panorama político del país.

Márquez llegó este domingo como aspirante de la coalición de izquierdas Pacto Histórico después de no conseguir las firmas suficientes para presentarse independientemente y sin mucha esperanza de imponerse en las urnas, pues entre sus rivales estaba Gustavo Petro, favorito en la consulta y en la carrera presidencial.

La sorpresa, no obstante, fue la cantidad de sufragios recabados por la líder social y ambiental afro, que fue segunda en su consulta y la tercera precandidata más votada de las tres alianzas, superando incluso al ganador de la Coalición Centro Esperanza, Sergio Fajardo, que se hizo con más de 705.000.

Por detrás de ella quedaron políticos tradicionales y fuertes en el panorama colombiano como el exalcalde de Barranquilla Álex Char y el senador conservador David Barguil.

Futuro incierto

Aunque Petro fue el aspirante que se impuso en la coalición de izquierdas con más de 4,3 millones de votos y el exalcalde de Medellín Federico Gutiérrez logró cerca de 2,1 millones de apoyos en el Equipo por Colombia, convirtiéndose en el candidato de la derecha, Márquez fue la siguiente más votada.

Estos resultados la sitúan como una de las alternativas más robustas para la fórmula vicepresidencial de Petro, aunque no está claro que el ya candidato presidencial finalmente se decante por la líder social para acompañarlo en la carrera hacia la Casa de Nariño.

«¡Vamos de la resistencia al poder hasta que la dignidad se haga costumbre!», celebró Márquez este domingo al votar en Suárez, en el departamento del Cauca (suroeste), donde nació.

La precandidata capitalizó políticamente el inconformismo que mostraron los colombianos en las calles durante las protestas de 2021, en las que ella participó acompañando a los jóvenes que rechazaron durante más de dos meses la política social y económica del Gobierno del presidente Iván Duque.

La lucha de Márquez

Márquez, de 40 años, aseguró en una entrevista con Efe en diciembre pasado que descubrió que el racismo implicaba que la iban a tratar diferente por su color de piel desde pequeña, cuando les dijeron «que no tenía derechos».

«La historia que a nosotros nos contaron es que somos descendientes de esclavos», dice, y esos esclavos, como se lo explicaron «eran salvajes», por lo que crecieron con la vergüenza y el arrepentimiento de mucha gente negra.

Pero esos esclavos «eran seres humanos que les expropiaron su condición humana, y conocer esa otra historia me ha llevado a descubrirme a mí misma lo que soy».

Es por ello que la candidata, que fue avalada por el izquierdista Polo Democrático Alternativo, ha tenido una lucha de vida que arrancó con la ayuda a su comunidad, con la que se opuso a proyectos gubernamentales que alteraban el río Ovejas, un afluente que nutre su municipio.

Precisamente por eso fue reconocida en abril de 2018 con el Goldman Environmental Prize, el equivalente al Premio Nobel del Medio Ambiente, y en 2015 con el Premio Nacional de la Defensa de los Derechos Humanos en Colombia.

También fue incluida en 2019 en la lista de las cien mujeres del mundo más influyentes que elabora la cadena británica BBC y ese año recibió el Premio Joan Alsina de Derechos Humanos, que concede la fundación española Casa América Cataluña, por su liderazgo social.

Ahora, la incógnita será conocer cuál será el rol que jugará Márquez en la campaña presidencial, pues sus más de 762.000 votos le dan mucha fuerza dentro del Pacto Histórico que no pueden ser ignorados por Petro. 

Via RAM