Con el propósito de elevar la cultura política en Colombia, la Universidad Santo Tomas adelantó un debate el pasado martes 6 de marzo con varios candidatos al senado y la Cámara de Representantes a pocas horas que los ciudadanos acudan a las urnas, en medio de una alta polarización.
Los iniciativa de la Institución de Educación Superior hace parte de su misión académica de fortalecer la democracia, a través de un voto informado de cara a las elecciones del 11 de marzo, que en opinión de los analistas, determinará en buena parte el rumbo de la carrera presidencial en el mes de mayo, cuando se llevará a cabo la primera vuelta.
Como fruto del debate que fue trasmitido en directo por redes sociales por Bazoom Producciones, el portalwww.politika.com.co y www.canaldigitaldenoticias.com
Precisamente, este fue la principal conclusión del foro que se prolongó por más de dos horas en el Auditorio de la Universidad Santo Tomas, en su sede de la calle 72 con carrera 9 en la ciudad de Bogotá, con un lleno total por parte de los estudiantes y personas que seguirá de cerca las elecciones en Colombia, que este domingo se abrirán a las 8 de la mañana y se extenderá hasta a las 4 de la tarde.
Durante varios pasajes del debate, candidatos al Congreso como Wilson Borja y Angélica Lozano recordaron como en el año 2014 14.310.367 de los 32.835.856 colombianos convocados a las urnas participaron en las elecciones, y la abstención para Senado fue de 56,42% y para la Cámara de Representantes el 56,43%..
Al mirar la historia de los comicios, se visibiliza que en el año 2006, la abstención en las elecciones presidenciales fue del 54,95% y para las legislativas alcanzó el 54,3%. En 2010, la abstención en los comicios presidenciales fue del 50,73% en primera vuelta y un 55,67% en la segunda, mientras que en las de Congreso fue del 55,8%.
Estadísticas invitaron que por parte de los moderadores del debate Fabiola León Posada y Carlos Villota Santacruz se lazará la pregunta si es oportuno establecer en Colombia el voto obligatorio, lo que generó posiciones encontradas entre María José Pizarro –candidata de la lista de la decencia- y Yeyron Valencia del Movimiento Ciudadano Blanco, quienes mostraron sus reservas frente a este tipo de iniciativas, en virtud de la baja cultura política existente en el país, en particular en las nuevas generaciones.
Lo que quedó evidenciado en el auditorio de la Universidad Santo Tomas ,es que la democracia en Colombia “no debe ser una cuestión de obligación” y calificaron el voto como “un derecho que los ciudadanos deben ejercer por voluntad propia”.
En palabras del candidato Wilson Borja –Polo Democrático- Oscar Moreno – Partido Opción Ciudadana e Iván González – Partido Conservador indicaron que para aumentar la participación electoral “se necesitan otras propuestas institucionales como implementar el voto electrónico o dar más incentivos a quienes participen en las urnas” y afirma que la obligatoriedad del sufragio “no frena la compra de votos, simplemente baja el valor que los corruptos pagan”.
También el aspirante a la Cámara de Representantes por Bogotá Juan Carlos Lozada –Partido Liberal- estimó que “se necesita ofrecerle a los ciudadanos una dinámica de votación diferente y más abierta, además de cambiar el sistema de zonificación por uno permanente que no limite ni incentive la actuación fraudulenta”
De acuerdo al resultado de las elecciones de este domingo 11 de marzo, si se repite un escenario de abstención, se revivirá la discusión en la opinión pública, los medios de comunicación, los partidos políticos y la academia de la necesidad de establecer la obligatoriedad del voto.
De implementarse, los ciudadanos tendrían la responsabilidad de participar en las elecciones, bajo la posibilidad de una pena o sanción si no se hace. Sin embargo, En el país no hay acuerdo sobre la pertinencia, viabilidad y utilidad de adoptar el voto obligatorio, como quedó evidenciado en el debate académico en la Universidad Santo Tomas.
Para no rir más lejos, los antecedentes de este debate se encuentran en las deliberaciones de la Asamblea Nacional Constituyente, así como en las discusiones de varios proyectos de reforma política propuestos durante el Gobierno de Andrés Pastrana y el proyecto de Referendo presentado por el ex presidente y senador Álvaro Uribe.
En 2006 el legislador Roy Barreras radicó ante la Cámara un proyecto de acto legislativo por medio del cual se proponía la implementación del voto obligatorio, para que este se convirtiera en un instrumento “contra la corrupción política”. En su momento, el Gobierno descartó su inclusión en el Código Electoral por la falta de consenso.
Todo hace prever que la discusión continuará después del 11 de marzo. Es lo más seguro. En esa línea, los estudiantes tiene opiniones dividas al respecto. Algunos consideran que dicha medida es útil para estimular la participación, otros señalaron que su implementación implica el diseño de un régimen de sanciones que resulta “contrario al derecho democrático de asistir a las urnas”.
La comunidad estudiantil plasmó su lectura del debate con los aspirantes al Congreso –de diversas bancadas- en especie de “muro”, donde la palabra clave para elevar la democracia en Colombia fue: el fortalecimiento de la educación como eje para elevar la cultura política y de participación ciudadana consagrada en el artículo 103 de la Constitución de 1991.
El padre Rogelio Cubillos Director de Paztoral de la Universidad Santo Tomas agradeció a los candidatos al Congreso por aceptar la invitación al debate, que más allá de conocer sus propuestas, colocó en la agenda pública, la urgencia que la abstención no sea la noticia en la cita en las urnas de este domingo 11 de marzo, que marcará en buena parte la hoja de ruta del país, en la segunda década del siglo XXI.
La discusión también se centra en la calidad de la democracia. En este sentido, las medidas para mejorar los índices de participación electoral deben ir acompañadas de políticas que garanticen la calidad de dicha participación. Es decir, no basta con disminuir la abstención si los votantes no están adecuadamente informados o no se mejoran los mecanismos de rendición de cuentas.
En América Latina, la obligatoriedad del voto ha sido un componente en el proceso de consolidación de la democracia. Este mecanismo se ha institucionalizado en Brasil, Paraguay (por encima de 75 años, es facultativo), Perú (facultativo para mayores de 70 años), Argentina (facultativo para adolescentes de 16 y 17 años, y mayores de 70), Uruguay (la inscripción es obligatoria), Bolivia y Ecuador (facultativo para adolescentes de 16 y 17 años, mayores de 65 años, presos sin sentencia, policías y militares).


