El actor porno sometió a José Luis Abad al rito del sapo bufo para que superara su adicción a las drogas. Murió minutos después de fumar este venenoL

Tiene todos los ingredientes para ser el guion de un thriller de sobremesa, pero es la cruda realidad. Porno, una muerte en extrañas circunstancias, drogas y ritos satánicos son los aderezos de una historia que la policía lleva casi un año investigando. El mediático actor de cine X, Nacho Vidal, fue detenido junto a un empleado y un familiar por la muerte del fotógrafo de moda José Luis Abad. Según relata el diario Levante, el conocido toledano murió durante un rito a través del cual buscaba desintoxicarlo de las drogas. Para ello ingirió un veneno obtenido del sapo bufo al que denominan la molécula de Dios. El fallecimiento se produjo en julio del año pasado en la casa que Vidal tiene en Enguera. La Guardia Civil le imputa al actor un homicidio imprudente.

Tanto Nacho Vidal como los otros dos imputados han quedado en libertad provisional, bajo la acusación de un presunto delito de homicidio imprudente, a la espera de juicio. La magistrada les retiró a los tres los pasaportes y tienen la obligación de presentarse periódicamente ante la jueza.

Algunas corrientes chamánicas vinculan el consumo de este veneno, que se ingiere fumado y es uno de los más potentes alucinógenos que hay en la naturaleza, con la curación de las adicciones, y muchos lo utilizan para mejorar distintos aspectos de su vida. Los efectos duran en torno a 20 minutos, y entre los efectos secundarios están las taquicardias, la pérdida de conocimiento e incluso la muerte. 

José Luis sufrió un infarto de miocardio que le provocó la muerte en minutos, pero, pese a sus convulsiones y a la asfixia, ninguno de los presentes intervino ni llamó al servicio médico de emergencias, relata este diario levantino. El actor porno explicó a la policía que le sometió a este fotógrafo al rito del sapo bufo de manera desinteresada y que ya había realizado esta práctica con anterioridad.

La Molécula de Dios del sapo bufo : así es el alucinógeno más potente del mundo

Nacho Vidal ha sido detenido por administrar esta sustancia al fotógrafo José Luis Abad, que murió minutos más tarde de fumar esta droga. A los expertos les preocupa que en España cada vez hay más interés en este rito chamánico

El desierto de Sonora, que ocupa parte de México y Estados Unidos, más allá de ser una idílica postal para nostálgicos de Thelma Louise, oculta entre su infinito abanico de especies una variedad de sapo que se ha convertido en los últimos años en objeto de deseo de aquellos que desean vivir experiencias sensoriales estrambóticas. O que buscan poner fin de una vez por todas a su adicción a las drogas, porque con este fin se promociona en cantidad de ocasiones el Bufo alvarius. Más que el animal en sí, son sus glándulas parótidas las que suscitan interés, pues en ellas se encuentra un cóctel de alcaloides psicoactivos que provocan alucinaciones; entre otros temidos efectos.

 
El sapo bufo acaba de saltar a la palestra mediática en España por la detención de Nacho Vidal. El actor porno está acusado de homicidio imprudente por suministrarle este veneno a un conocido fotógrafo, que murió minutos después de ingerir esta sustancia. Sin embargo, en ciertas esferas ya tenía un hueco más que asentado. Tanto es así que aunque es originario de México, ya hace un tiempo que no hay que cruzar fronteras para pegarse un viaje. Según reveló La Sexta hace unos meses, en Madrid, Barcelona y Marbella se ofrecen sesiones con sapo de bufo por 125 euros. En estos encuentros el interesado inhala la droga en presencia de un chamán o, en todo caso, de un acompañante que guía al consumidor.

Muchos expertos se echaron las manos a la cabeza ante el interés que comenzó a suscitar esta potente droga que, advierten, y así se reflejó con la muerte del fotógrafo José Luis Abad, llega a ser letal. Sin alcanzar este extremo, entre los efectos que señalan los especialistas, el rito del sapo bufo, o lo que es lo mismo, fumar bufantoína, provoca un estado de conciencia alterada que dura unos 20 minutos y que provoca diferentes estados en cada consumidor. Unos conocen solo unas risas histéricas mezcladas con pequeñas alucionadios, otros pueden llegar a sufrir arrtimias, bloqueo sinusal, fibrilación y paro cardíaco.