Por Ulahy Beltrán López 1

En días pasados el Departamento Nacional de Estadísticas (DANE) hizo públicas las estadísticas vitales del segundo trimestre y del año corrido del 2020 en Colombia, entre las que se incluyen los nacimientos y defunciones en dicho período del año.

Según el citado reporte, en lo referente a los decesos en la pandemia por covid-19 en Colombia, el primer fallecimiento por covid-19 sospechoso se registró de manera oficial el 2 de marzo de 2020, mientras que el primero por covid-19 confirmado fue el 16 de marzo de 2020. El DANE aclara que para la clasificación de las defunciones por covid-19, la referencia utilizada fue la Clasificación Internacional de Enfermedades CIE-10, en la que el “fallecimiento por covid-19 confirmado” corresponde a la defunción por covid-19 mediante pruebas moleculares en tiempo real y cuyo resultado fue positivo, mientras “fallecimiento por covid-19 sospechoso” es la defunción no confirmada, pero que es sospechosa debido a su diagnóstico clínico y epidemiológico.

Así las cosas, oficialmente en Colombia entre el 1º de marzo y el 31 de julio de 2020, fecha de corte del análisis del informe en mención, “se reportaron 12.311 defunciones por covid-19 confirmado, 4.118 por covid-19 sospechoso, y 3.128 por neumonías e influenza”, convirtiéndose el nuevo coronavirus en la segunda causa de muerte, tanto en hombres como en mujeres, en todo el territorio nacional, siendo las enfermedades isquémicas del corazón la primera causa de muerte en ambos sexos.

En la cifra de los fallecimientos “por covid-19 sospechoso”, que como se dijo antes, corresponden a los decesos que “no cuentan con una confirmación por medio de prueba molecular”, serán estudiados por el Ministerio de Salud y Protección Social para ratificar la presencia del virus, se comparará con la información del Instituto Nacional de Salud y podría ser confirmado como caso positivo para covid-19, por lo que deberá reclasificarse y el DANE lo deberá recodificar acuerdo con la Clasificación Internacional de Enfermedades y Problemas relacionados con la salud CIE-10, y si se comprueba que la causa de muerte es otra distinta al covid-19, también deberá reclasificarse y así mismo el DANE procederá a recodificarlo de acuerdo con la categorización antes citada.

El DANE analizó el comportamiento de las defunciones por covid-19 desde 3 variables: sexo, edad y sitio de residencia (territorialidad departamental). En desarrollo de ese abordaje, resulta llamativo que al discriminarse el análisis por sexo, “los hombres tuvieron las mayores proporciones de fallecimientos por covid-19 confirmado (63,8%), por covid-19 sospechoso (59,4%), y por neumonía e influenza (56,6%), presentados en este período”.

Desde la perspectiva de la edad del fallecimiento, el reporte oficial indica que entre  marzo y julio de 2020 el grupo de edad de 60 años y más “concentró el 74,1% del total de muertes por covid-19 confirmado, el 73,3% por covid-19 sospechoso, y el 79,8% por neumonía e influenza”, mientras que las personas de 85 y más años, “presentaron los porcentajes más altos de fallecimientos por covid-19 confirmado (14,0%), covid-19 sospechoso (16,4%), y neumonía e influenza (25,3%)”.

Al revisarse la variable del departamento de residencia del fallecido, “el 25,8% de las defunciones por COVID-19 confirmado ocurridas entre marzo y julio de 2020 se presentó en Bogotá; al mismo tiempo, el 21,2% de las muertes por COVID-19 sospechoso se registró en Atlántico; y el 11,3% de los fallecimientos por neumonía e influenza se presentó en Antioquia”.

Aquí merece mencionarse lo dicho en su momento por la médica psiquiatra Carolina Corcho, actual Vicepresidenta de la Federación Médica Colombiana, quien exigió al gobierno nacional “transparentar” la información referente a las cifras de la pandemia por covid-19 en Colombia. La líder gremial expresó a los medios en días pasados que “no puede ser que mientras el Ministerio de Salud y el Instituto Nacional de Salud manejen e informen unas cifras sobre los contagios y los fallecimientos en la pandemia, el DANE cuando aborda el tema y anuncia a la opinión pública la información estadística al respecto, presente cifras aumentadas en un 26% más sobre la mortalidad del virus”.

El informe del DANE hace especial énfasis en un exceso de mortalidad que se observó entre la primera semana a la semana 30 del 2020, al describir que en dicho lapso de tiempo, “se presenta un exceso de mortalidad por todas las causas de 14.662 defunciones, calculado como la diferencia obtenida de restar el número de muertes ocurridas al promedio de defunciones en el mismo periodo de los últimos cinco años”.

Complementa ese hallazgo con el hecho que “en todos los meses de 2020, excepto abril, se presenta un promedio de fallecimientos por día mayor que la media histórica de los últimos cinco años”. Con respecto al mes de abril de 2020, “el promedio de defunciones por día fue 603, frente al promedio de 611 de los anteriores cinco años”.

Una vez conocido el informe de las estadísticas vitales del segundo trimestre y del año corrido del 2020 en Colombia por parte del DANE, la duda que surge y preocupa es sobre qué base cierta se están tomando las decisiones de política pública en salud y si “se están tomando por razones epidemiológicas, científicas o por razones políticas” como también preguntó de manera pública hace unos días la Vicepresidenta de la Federación Colombiana. Por ello resulta pertinente que el gobierno le dé transparencia al tema y dé a conocer cuanto antes las verdaderas cifras a la opinión, pues además es lo que corresponde y es el deber del gobierno.

[1] Es: Médico Cirujano, Especialista en Gerencia de Servicios de Salud y Especialista en Seguridad Social Latinoamericana. Ha sido: Vicepresidente de la Junta Directiva Nacional de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC), Consejero Nacional, Departamental (Atlántico) y Distrital (Barranquilla), de Seguridad Social en Salud, miembro de juntas directivas de IPS privadas y de empresas sociales del estado, asesor en salud de la Contraloría General de la República, docente universitario, columnista en medios impresos y virtuales, consultor y asesor en servicios en salud, gerente del Hospital Universitario CARI ESE.