El funcionario tomó la decisión después de reconocer que las muestras que le tomaron a Pizano no eran las ideales.

Valdés se aparta del cargo por haber informado que la toalla de Pizano tenía sangre humana.

«Soy objetivamente el único responsable de haber afirmado a la opinión pública que la mancha de sangre de que trata ese informe era una mancha de sangre humana«, dijo el funcionario, este jueves, en declaración a los medios.

«Mi equivocación obedeció a que por las características iniciales de la mancha asumí que se trataba de una mancha de sangre», añadió Valdés.

«A partir de ese momento cometí el error de nunca preguntar su origen en los laboratorios, y solamente me concentré en los resultados forenses de si correspondía o no al señor Pizano, y si había allí o no cianuro«, precisó.

Sin embargo, Valdés indicó que esto no debería poner en duda los resultados obtenidos en el laboratorio: «Ese resultado es veraz. No tiene ninguna modificación».

Según el funcionario, dichos resultados se enviaron directamente a la Fiscalía General, no al director de Medicina Legal.

Valdés aseguró que «la confiabilidad del resultado no se ve afectada porque el procedimiento aplicado» se hizo «utilizando esas muestras válidas«, como la sangre, «el contenido gástrico y la saliva«.

Por último, el funcionario dijo que el error fue suyo y que la credibilidad del Instituto de Medicina Legal «no tiene por qué ponerse en duda»: «El error lo cometí yo».

Valdés tomó la decisión después de una reunión que sostuvo con el Fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez.

El director de Medicina Legal había reconocido e que las muestras que recogieron de los restos de Pizano no eran las ideales.

El error sorprende porque Valdés es uno de los científicos forenses más respetados en Colombia. De hecho, su labor ha sido clave para identificar finalmente los restos de varios de los desaparecidos en el Palacio de Justicia.

Carlos Valdés estuvo a cargo del instituto durante ocho años.