Durante su primera intervención, el jefe de Estado hizo anuncios importantes en materia económica, de seguridad, salud y lucha contra la corrupción.
Este viernes, Abelardo De La Espriella asumió oficialmente la Presidencia de Colombia y, en su primer discurso como jefe de Estado, aseguró que «ha comenzado el tiempo de la recuperación del orden, la autoridad y la libertad», dijo desde el Cantón Militar Pichincha, en Cali.
El nuevo mandatario escogió este lugar para «homenajear a los verdaderos héroes de la patria», explicó. También cumple una de sus promesas de campaña: la descentralización del Estado colombiano.
Presidente De la Espriella: claves de su primer discurso
Seguridad y gobernabilidad
De La Espriella, quien apuesta por una estrategia de seguridad de mano dura, anunció que en las próximas horas expedirá un «listado de grupos narcoterroristas» para que la fuerza pública pueda combatirlos frontalmente y zanjó que «la opción del diálogo está agotada».
También anunció que avanzará en la erradicación de cultivos ilícitos a través de métodos de fumigación «de última generación», la construcción de megacárceles y el fortalecimiento y «protección» de las Fuerzas Armadas.
Respecto al control territorial, aseguró que apostará por el uso de la autoridad, instituciones fuertes y presencia estatal. Prometió también «gobernar desde las regiones» y recorrer todo territorio colombiano para que «ningún compatriota se sienta abandonado por el gobierno de ‘El Tigre’.
Relación con las otras ramas del poder
De La Espriella antes estuvo frente a 2.500 invitados reunidos en la Arena de la Universidad Santiago de Cali (USC), acompañado por su familia y su gabinete, para realizar su juramentación y recibir la banda presidencial de manos del presidente del Senado, Honorio Henríquez (Centro Democrático). Allí prometió gobernar respetando la Constitución.
Desde el Cantón Militar Pichincha detalló que ese juramento incluye respetar la independencia de las ramas de poder, «que constituye la garantía de la libertad».
Entretanto, la relación con el Legislativo estará guiada por la transparencia. «El diálogo será institucional bajo el escrutinio permanente de los colombianos», prometió.
«En la Patria Milagro nadie será perseguido por pensar distinto ni privilegiado por respaldar al Gobierno nacional. Las mayorías tendrán derecho de gobernar y las minorías el derecho de controvertir con garantías».
Sobre la rama judicial, ofreció un compromiso armónico y «respeto recíproco». Reiteró que no apostará por una Asamblea Constituyente ni por la extensión de su periodo presidencial.
«Cuatro años son más que suficientes para cumplir el programa. Al cumplir ese término entregaré la presidencia con las instituciones fortalecidas».
Lucha contra la corrupción
De La Espriella ganó con la promesa de erradicar la corrupción, entendida por su equipo como el principal drenaje de los recursos del Estado en el gobierno de Gustavo Petro.
Durante su discurso anunció la implementación de «herramientas modernas para prevenir, detectar y perseguir el uso indebido de recursos públicos», como la inteligencia artificial, sistemas de análisis de datos, tecnologías de trazabilidad digital y herramientas como blockchain.
Pidió, además, al pueblo colombiano que participara activamente en la defensa de lo que pertenece a todos.
«Se acabó la corrupción y viene la prosperidad (…) no habrá impunidad», resumió.
Reforma tributaria y seguridad energética
Para poner «la casa en orden», De La Espriella avisó que, por decreto, congelará el gasto público, radicará una reforma tributaria y eliminará el impuesto al patrimonio.
«Mi objetivo es combatir la evasión y crear un ambiente favorable para la inversión, la producción y el empleo», detalló.
Para aspirar a la prosperidad también señaló la seguridad energética como un eje central de su gobierno.
Entonces, prometió «recuperar» Ecopetrol de los escándalos y las utilidades de la empresa, que aseguró pasaron de 32 billones de pesos en 2022 a 9 billones el año pasado. Una caída que, según dijo, también perjudicó a los colombianos que tienen inversiones en la compañía.
Y anunció una «política firme de exploración y producción de hidrocarburos» y el desarrollo del «fracking responsable y sostenible».
Sobre el fenómeno de El Niño, «le anuncio al país que fortaleceré la generación térmica, protegeré los embalses y diversificaré la matriz energética para reducir nuestra vulnerabilidad frente a las sequías que se avecinan. Eso es lo responsable».
Al campesinado prometió «crédito, asistencia técnica, vías, presencia del Estado y comercialización justa». Dijo que el programa ‘Cosecha Solidaria’, que emprendió como particular durante la pandemia para comprar cosechas enteras a pequeños agricultores a precios justos, será convertido en política de Gobierno.
«Ustedes dejarán de sobrevivir para comenzar a prosperar. Tengan la certeza de que cuando el campo se levante con él renacerá una parte importante de la República de Colombia», dijo.
Salud y educación
De acuerdo con el presidente, durante los últimos años en el sistema de salud se tomaron acciones que afectaron la prestación del servicio y, por lo tanto, a las personas.
«No estamos ante una crisis sino ante un drama profundamente humano. La situación que hoy atraviesa nuestro sistema de salud es la dolorosa consecuencia de decisiones equivocadas que deterioraron el servicio que deben recibir millones de compatriotas», aseguró.
Con respecto a la manera en que el Gobierno anterior manejó el sector, De la Espriella no desaprovechó la oportunidad para cuestionar lo que consideró un manejo ideológico de la salud, y afirmó que «este Gobierno no asumirá el asunto de la salud con tesis ideológicas. Llego con la determinación de corregir lo que sea necesario».
«Mi propósito irrenunciable es que ningún colombiano vuelva a sentir que en el momento de peor angustia quedó solo frente a una enfermedad», finalizó.
En materia de educación, el mandatario destacó su importancia como herramienta para generar oportunidades y anunció acciones para fortalecer la formación de los colombianos.
«Alcanzaremos la excelencia académica, dignificaremos la labor de nuestros maestros. Fortaleceremos la educación técnica, tecnológica y universitaria. Impulsaremos la investigación, la ciencia y la innovación», señaló De La Espriella.
Además, dijo que hará que los niños y jóvenes se conviertan en «creadores, innovadores y protagonistas del mundo digital».
En otros asuntos, el mandatario anunció «una batalla cultural» para defender a la familia como eje central de la sociedad.
«No existe política pública capaz de reemplazar la obra que una familia unida puede realizar por sus hijos y su país. En los hogares se aprenden los principios, se cultivan las virtudes y se forman los ciudadanos. La fortaleza de la familia es la fortaleza de Colombia», dijo.
«La batalla cultural es devolverle a Colombia la confianza en sus principios y valores fundacionales, porque la ‘Patria Milagro’ solo podrá edificarse sobre una sociedad que se respete a sí misma, que conozca quién es, que se reconcilie con su historia, que esté segura en sus valores y que sea capaz de construir un futuro con orgullo y prosperidad», insistió el presidente.
Política exterior y crimen transnacional
Por otra parte, el presidente afirmó que su administración fortalecerá las relaciones con «todos los países del mundo sobre la base del respeto mutuo» e insistió en que Colombia se unirá al acuerdo del Escudo de las Américas, algo que ya había adelantado.
Además, resaltó que mantendrá mayor cercanía con aquellas naciones que respeten la democracia y los derechos.
«Nuestro país será el primero en condenar toda forma de autoritarismo, de dictadura, de opresión y de persecución política», afirmó el jefe de Estado colombiano.
En ese sentido, dijo que el país asumirá un papel de liderazgo frente al crimen organizado, con una estrecha articulación en la persecución de las finanzas criminales y de las estructuras ilegales tanto en el territorio nacional como mediante la articulación de esfuerzos regionales.
También fortalecerá los tratados económicos existentes y promoverá nuevos. «Buscaremos la eliminación de barreras arancelarias» y estimular la inversión, detalló.
Finalmente, el presidente finalizó su discurso de una hora y quince minutos agradeciendo a su familia y su gabinete.


