La inflación ha golpeado duro al precio del tubérculo, que pese a ser producido en el país, se está convirtiendo casi en un lujo para la alimentación de los colombianos.

Es por ello que el bolsillo de los consumidores se ha debido estirar para que este producto, básico en la mayoría de preparaciones del diario vivir, pueda llegar a la olla.

Al respecto, Germán Palacio, gerente Fedepapa, explicó los motivos que han llevado al alza de precios a lo largo del territorio nacional.

Inicialmente, apuntó que los costos de producción se incrementaron entre 2021 y 2022 en cerca del 48 por ciento:

“El año pasado, producir una hectárea de papa costaba alrededor de 22 millones de pesos, ahora está por encima de los 34 millones de pesos”, expresó inicialmente.

Y agregó que la ganancia para quien siembra no es mucha: “A los campesinos este año les están comprando el kilo de papa a 3.000 pesos en las centrales de abasto”.

Acto seguido señaló que en el proceso de comercialización es en donde el precio sube más debido a la cantidad de comisionistas que intervienen.

“Es preocupante que en la cadena de la papa contemos hasta 6 intermediarios que no le dan valor agregado al producto, únicamente se aprovechan de las utilidades”, ventiló.

Y dijo estar luchando desde su organización para que no haya tantas manos que saquen tajada: “Estamos trabajando en la empresarización de los pequeños productores para hacerlos más fuertes y que puedan llegar a las centrales de abasto con un poder de negociación mayor”.

Por último, apuntó que desde el Ministerio de Agricultura hay un programa “para conectar a los grandes compradores con los productores del país” y ayudar a que los precios bajen.

Lo cierto es que el consumo del tubérculo ha disminuido en varios hogares y restaurantes  y la sopa de papa en varios brestaurantes viene sin papa le echan verduras..