“El caraqueño inmortal, el bolivariano, el revolucionario, el líder de todos los tiempos, el comandante eterno de esta revolución que no es otro que Simón Bolívar, el más grande hombre que ha parido este Continente ¡Viva Bolívar¡ Bolívar ha vuelto y está hecho pueblo. Eso es verdad y por eso es que la oligarquía reacciona como las serpientes”

Con esta ideología que incita a la violencia –en sus más distintas formas- el adoctrinamiento de la milicia de la Revolución Bolivariana en Colombia, se ha abierto paso en la zona rural, la zona urbana, colegios y universidades (públicas y privadas) desde el año 2015, hasta llegar a su punto más alto el 28 de abril, cuando se inició parto nacional, que lleva 11 días.

Según lo investigado, Las milicias bolivarianas operan en cuatro anillos, bajo el nombre de “Hugo Chávez Vive”. El primer anillo está conformado por ex militares, agentes de inteligencia que ciudades como Bogotá, Cali, Cartagena, Pasto o Medellín buscan puestos, donde puedan tener información del territorio y entablar amistad con los colombianos, en particular jóvenes, mujeres y personas de la tercera edad (preferiblemente pensionados)

En ese rol, se ubican en peluquerías, ventas de celulares, bicitaxis, panaderías e incluso en medios de comunicación. El tercer anillo, profesionales de todas las ramas del conocimiento, que llevan una vida, en apariencia de altibajo económico acelerado, Tiene la misión, de sembrar el odio, entre los ciudadanos del país contra el Estado y las instituciones.

Para lograr su objetivo, promueven encuentro virtuales y presenciales, entre los jóvenes sin trabajo o sin estudio. Aquellos, que han salido afectados por la emergencia sanitaria de más de un año. Allí, el discurso de adoctrinamiento es contundente:  “porque los oligarcas de hoy son los mismos de ayer con otros rostros y con otros nombres y los bolivarianos de hoy somos los mismos de ayer con otros rostros y con otros nombres, pero somos los mismos luchadores por la independencia, por la dignidad, por la libertad y por la igualdad para nuestro pueblo”.

En otras palabras, se vende la idea sistemática de los potenciales amigos de la causa bolivariana, que no tienen oportunidades en la Colombia del siglo XXI. Muchos de estas personas entre 13 y 25 años, son reclutadas para crear falsas noticias en redes sociales, en una especie de “tanque de pensamiento”. Es así como aparecen videos y mensajes contra el Gobierno del presidente Iván Duque, el Ejército, la Policía y todo lo que signifique respeto a la ley y la institucionalidad. Es crear un escenario de polarización, que en términos futbolísticos, supere los 90 minutos de un partido, se traslade al camerino, a las tribunas y los medios de comunicación. “Una ola incontenible, que el Gobierno colombiano, no pueda controlar. Se le salga de las manos. Ya sucedió en Chi, en Ecuador y está por pasar en Perú y México, en niveles nunca antes vistos por las dos últimas generaciones”.

El segundo anillo, son los venezolanos que piden limosnas en las calles, en el sistema público de transporte, vendiendo dulces, galletas y todo artículo que genere felicidad por un instante a quién lo compre o lo saque de la realidad de las ciudades, azotada por la pobreza, el hambre, el desempleo y la inseguridad. “Es todo un juego sicológico que busca minar la confianza de los colombianos sobre el país que los vio nacer.  La tierra de sus padres y abuelos. Es un mensaje, a unirse a la causa bolivariana o pensar a emigrar lo antes posible. A la primera oportunidad. Es una comunicación nerolunguistica, con en efecto en la explosión demográfica de ciudades intermedias, cuyos habitantes, salen a ciudades como Bogotá, Medellín o Cali, para encontrar un mejorar calidad de vida. Cuando llegan, se encuentran que están en la pobreza extrema o la pobreza absoluta”

El pasado 1 de mayo –Día Internacional del Trabajo- los hombres y mujeres que integran las milicias bolivarianas en Colombia en las localidades de Usme, Ciudad Bolívar y Bosa, en el preámbulo del inicio de la marcha, le decían a los jóvenes vestidos con trajes negros, pasamontañas o pintados la cara “Ustedes saben que Bolívar fue traicionado en vida por la oligarquía depredadora, esta misma oligarquía que ahora quiere cantar como gallos, esta misma oligarquía que ahora amenaza de manera ridícula al gobierno revolucionario porque es ridícula la amenaza de la oligarquía, absolutamente ridícula, esta misma oligarquía fue la que traicionó a Bolívar, la que lo expulsó de Venezuela por allá en 1829-1830 y lo mandaron a matar y casi lo matan, la misma oligarquía que le prohibió regresar a Venezuela. Bolívar en verdad más vivo que nunca hoy Quienes lo traicionaron quienes lo echaron de Venezuela, quienes pretendieron matarlo, quienes lo dejaron solo al final, quienes lo mancillaron y prácticamente lo crucificaron, jamás imaginaron que Bolívar volvería. Y hoy, Bolívar ha vuelto, y Bolívar hoy se ha hecho pueblo, y anda galopándole el alma, el nervio, el cuerpo y la mente a los pueblos, no sólo de Venezuela, mucho más allá, los pueblos de la América Latina…Colombia le pertenece a Bolívar. Le pertenece a Venezuela. Vamos a recuperar la patria a sangre y fuego. Vamos a derrotar al Gobierno corrupto y asesino de Iván Duque”.

Con este norte en palabras de corte ideológico en contra del país que les abrió las puertas, en viarias olas de migración venezolana, las milicias bolivarianas están listas para sembrar el caos, la destrucción y la muerte. “Incluso matándose entre ellos mismos. Todo para vender ante la opinión pública nacional e internacional, que en Colombia se violan los derechos humanos. Algunas personas de este grupo –que se abre paso sin Dios, ni ley- tienen papeles escritos donde se lee: “…el peligro de hoy ya no son las naves extranjeras bloqueando a Venezuela16, el peligro común es la unión de los oligarcas, los golpistas y fascistas, que pretenden derrocar al gobierno bolivariano, que pretenden derogar la constitución. Se atravesó la oposición, apoyada por la oligarquía colombiana”

Mientras los medios de comunicación se concentraron en el impacto de la pandemia del Covid-19 y relatan a diario el número de personas contagiadas, fallecidas o vacunadas, las milicias bolivarianas con 5.000 armas., sueldo diario o semanal, ha sembrado en los jóvenes colombianos de ciudades intermedias y en las capitales como Armenia, Pasto, Cartagena, Maicao o Popayán, el llamado   “culto a Bolívar, alimentando una confrontación político-social.

“Es lo que se llama la nueva democracia. Las nuevas audiencias, representada en jóvenes que no leen, no estudian y mucho menos conocen la historia del país. Se crea una polarización donde los venezolanos, los extranjeros somos los buenos y los colombianos los malos. Para este anillo de primera línea, en el país de 50 millones de habitantes y más 76.000 muertos por la pandemia, más del 35 por ciento son oligarcas”

Un éxito que se atribuyen las milicias bolivarianas, es cuando el Gobierno colombiano, divulgó que en el país ingresaron 21 millones 700 mil personas a la pobreza extrema, 7 millones, 200  mil personas a la pobreza absoluta y que salieron de la clase media 2.200.000 personas. “Se está logrando que esta nación de mierda, que nos pertenece se derrumbe como un castillo de naipe, decían las milicias bolivarianas, conectadas por wasap en ciudades como Ipiales, Puerto Asís, Tocancipá, Cali y Choachí.

“Estamos dispuestos, como sea, a tomarnos el poder. Derrotar a Duque. Estamos demostrando con contundencia revolucionaria del pueblo de Simón Bolívar, que Colombia no será la misma después del paro del 28 de abril de 2021”, afirmaron entre aplausos, arengas y palabras de grueso calibre. Esto hay que celebrarlo”

No muy lejos de este escenario geográfico, en la capital del Valle del Cauca –es la punta de lanza- de la estrategia armada en Colombia de las milicias bolivariana, que es calificado como un corredor para pasar droga a toda la región pacifica, incluido Ecuador, Perú Bolívar, uno de sus integrantes subraya: “el Gobierno Duque venderá a nivel nacional e internacional que lo que está ocurriendo es un plan orquestado por nuestro Comandante Nicolás maduro. Eso solo agravará la situación. Estará justificando los abusos de las Fuerzas Militares, que servirá de combustible a más movilizaciones y nuevos desmanes. Hijueputa, la tarea está hecha. Mejor de lo que se planeó”, sostiene en tono de alegría y de victoria

Incluso, hay quienes muestran sus armas: Las apuntan contra el televisor y una bandera de Colombia. Con voz fuerte replica unas palabras del fallecido presidente de su país Hugo Chávez: “camina la espada de Bolívar. Bolívar despierta cada cien años cuando despiertan los pueblos. Aquí está Bolívar transformado en pueblo, en divino pueblo, en divino sueño, en divina esperanza, en camino de redención social”

La guerra de Venezuela contra Colombia es auspiciada también por Cuba en próxima entrega explicaremos de que manera.