De cara a una eventual visita a Washington, Andrés Julián Rendón enumeró seis exigencias al Gobierno para medir su compromiso contra carteles y grupos criminales.
El gobernador fijó una postura crítica frente a la anunciada visita del presidente Gustavo Petro a la Casa Blanca y a un eventual encuentro con el expresidente estadounidense Donald Trump. A través de su cuenta oficial en X, el mandatario departamental sostuvo que esa agenda debía incluir acciones concretas que evidenciaran una verdadera intención del Gobierno Nacional de combatir a los carteles del narcotráfico.
Rendón afirmó que el encuentro sería una oportunidad para demostrar, más allá del discurso, si existía una voluntad real de enfrentar a las organizaciones criminales que, según él, se fortalecieron durante la actual administración.
En la anunciada visita a la Casa Blanca, Petro- Trump- es fundamental que la agenda incluya temas que demuestren una verdadera intención del Gobierno Petro de combatir a los carteles de la droga:
1.Poner fin a la fracasada “paz total” y reactivar órdenes de captura contra bandidos con los que el Gobierno negocia en Cuba, Colombia, Dubái y México. Hoy los principales narcos se concentran en FARC, ELN y Clan del Golfo. Perseguir a sus cabecillas y extraditarlos: muchos de ellos con refugio en Venezuela.
lucha real contra el narcotráfico, más allá del discurso.
3.Persecución sin tregua a la minería ilegal: fuente de financiación de grupos criminales.
4. Bombardeos y persecución total a Calarcá y sus secuaces, responsables del asesinato de 13 policías y del derribo de un helicóptero estadounidense. Hoy gozan de impunidad y de trato complaciente del Gobierno Petro.
5. Consolidar la seguridad en los territorios recuperados con presencia integral del Estado: Policía, justicia y desarrollo económico.
6. Garantizar dignidad y operatividad a nuestros uniformados. Equipararlos con criminales y atarles las manos, como hace Petro, destruye la moral de soldados y policías. Así que ver para creer: está a prueba la real voluntad de Petro de combatir el narcotráfico y los grupos criminales: los mismos que subió a una tarima en Medellín y que han inundado con cocaína a Colombia y EEUU.
Fin de la paz total y reactivación de órdenes de captura
El primer punto planteado por el gobernador fue poner fin a la política de paz total, a la que calificó de fracasada. Señaló que el Gobierno debía reactivar las órdenes de captura contra integrantes de estructuras criminales con las que se adelantaron negociaciones en países como Cuba, Colombia, Dubái y México.
De acuerdo con Rendón, los principales narcotraficantes del país se concentraron en organizaciones como las disidencias de las Farc, el ELN y el Clan del Golfo. En ese sentido, pidió la persecución de sus cabecillas y su extradición, al indicar que varios de ellos tendrían refugio en Venezuela.
Fumigación aérea y lucha contra los enclaves cocaleros
El segundo llamado estuvo dirigido a reactivar la fumigación aérea y a retomar la aspersión sostenida en los principales enclaves cocaleros del país. El gobernador aseguró que Antioquia está lista para convertirse en un plan piloto de una lucha efectiva contra el narcotráfico, enfocada en resultados y no solo en anuncios.
Persecución a la minería ilegal
Como tercer eje, Rendón insistió en una persecución sin tregua contra la minería ilegal, actividad que, según indicó, se convirtió en una de las principales fuentes de financiación de los grupos criminales que operan en distintas regiones del país.
Operaciones contra responsables de ataques a la fuerza pública
El cuarto punto se centró en la exigencia de bombardeos y una persecución total contra Calarcá y sus secuaces, a quienes señaló como responsables del asesinato de 13 policías y del derribo de un helicóptero estadounidense. Según el gobernador, estas personas gozaron de impunidad y de un trato complaciente por parte del Gobierno Nacional.
Presencia integral del Estado en los territorios
Rendón también planteó la necesidad de consolidar la seguridad en los territorios que fueran recuperados, mediante una presencia integral del Estado. Esto incluiría, dijo, no solo a la Policía, sino también a la justicia y a estrategias de desarrollo económico que evitaran el regreso de las estructuras criminales.
Condiciones y respaldo a soldados y policías
Finalmente, el gobernador pidió garantizar dignidad y operatividad a los integrantes de la fuerza pública. Criticó que, a su juicio, el Gobierno equiparara a uniformados con criminales y limitara su accionar, lo que, según afirmó, afectó la moral de soldados y policías.
“Ver para creer”, concluyó Rendón, al asegurar que está en juego la verdadera voluntad del presidente Petro para combatir el narcotráfico y los grupos criminales, a los que responsabilizó de inundar de cocaína a Colombia y Estados Unidos y de haber tenido protagonismo público en actos realizados en Medellín.


