Un desesperado llamado hizo la Federación Odontológica Colombiana al Gobierno para que tome las medidas pertinentes que contengan el ejercicio de odontólogos venezolanos que han llegado al país, y que ejercen la práctica sin cumplir la reglamentación ni estar facultados por la ley colombiana.

En una carta enviada al ministro de Salud, Alejandro Gaviria Uribe, María Fernanda Atuesta, presidenta de la Federación, le pidió al ministro, a través de la Dirección de Talento Humano en Salud, que se adopten esas medidas ante lo que denomina la federación, una “situación coyuntural que se presenta por el ingreso de odontólogos venezolanos al país y que pone en alto riesgo la salud de la comunidad”.

En la misiva, la presidenta Atuesta denuncia que “ya se evidencian promociones por redes sociales de procedimientos efectuados en lugares sin la pertinencia adecuada y que no reúnen las acondiciones básicas de intención”, en un claro llamado a que se haga control a los venezolanos que dicen ser odontólogos, pero que no acreditan el título, porque no se han acercado ante las autoridades colombianas para cumplir con los requisitos que regulan la profesión.

El llamado es claro al afirmar que “exhortamos al Ministerio para que genere los mecanismos necesarios para que esta situación sea controlada en la defensa de salud de los colombianos”, al tiempo que solicitan que se “genere la alerta ante el incumplimiento a la reglamentación que existe en el país para el buen ejercicio de la profesión odontológica”.

Este llamado que hace la Federación Odontológica Colombiana tiene fundamento en los ya cientos de casos que se reportan a lo largo y ancho del país de ciudadanos venezolanos que han llegado y ejercen sin control la Odontología, sobre todo en barrios populares, a muy bajos precios, y sin cumplir con los mínimos requeridos en materia sanitaria para la práctica de esta profesión.