El alto tribunal aprobó el 13% del umbral que se había propuesto en el proyecto de ley aprobado por el Congreso el año pasado. Lo importante de esta decisión es que, para que gane el sí, se necesitan cuatro millones y medio de votos.

E l presidente Juan Manuel Santos tendrá que actuar de acuerdo a los resultados de la votación para refrendar el acuerdo. En términos jurídicos, esto significa que se trata de un plebiscito vinculante pero que solo tendrá que respetar el presidente.

Si gana el sí, el mandatario podría vincular el Acuerdo Final a la Constitución. Pero si los resultados son negativos -si llegara a ganar el no- ni el presidente, ni ningún ente gubernamental, podría adicionar el acuerdo mediante un proyecto de ley o un acto legislativo.

La presidenta de la Corte, María Victoria Calle, explicó que la decisión de que el alcance del plebiscito solo sea vinculante para el presidente responde a que lo que se está poniendo a votación de la ciudadanía es una medida política que el mismo mandatario a impulsado. «Esto quiere decir que no vincula a otros poderes porque sería imposible», enfatizó la magistrada Calle.

Otro de los puntos claves que fue discutido hoy por más de ocho horas fue el tema del umbral. De acuerdo a lo que planteado por la Corte, el 13% del umbral de votación que se había planteado en el proyecto de ley es completamente constitucional pues ningún punto de la Carta Política establece una cifra concreta cuando se trata de un plebiscito. La cifra del 13% del umbral del censo electoral es, para la Corte, «razonable en términos del principio democrático».

Este punto fue el más reñido a la hora de la votación de la Sala Plena. El resultado, después de varias horas, fue de siete votos contra dos.

Según explicaron María Victoria Calle, y Luis Ernesto Vargas, el magistrado ponente de este expediente, cada artículo fue sometido a una votación separada y por eso, sus resultados fueron muy variados. El más complicado fue el del umbral, y el más sencillo, aseguraron fuentes de la Corte, fue el que habla sobre la pariticpación de los ciudadanos en las diferentes campañas que desarrollarán por el plebiscito.

Otro de los puntos que quedó condicionado por el alto tribunal es el de la participación de funcionarios públicos y partidos políticos. Según la Corte, en la campaña por el plebiscito no se podrán incorporar contenidos que promuevan un partido, movimiento político  o un grupo significativo de ciudadanos. Además, tampoco se podrá relacionar con la promoción de candidaturas de elección popular.

El fallo de la Corte, sin duda alguna, una decisión histórica para el proceso de paz que desde hace más de cinco años se adelanta entre el Gobierno y las Farc en Cuba, se trata de un plebiscito especial que sería convocado por el Presidente únicamente con el objetivo de consultarle al pueblo si está de acuerdo o no con el Acuerdo Final de paz.

Entre otras cosas, la postura de la Corte plantea que antes de convocar a una votación ciudadana, el país debe conocer todos los detalles del documento en el que se planteen los puntos de ese acuerdo y que además, debe ser traducido tanto para personas en condición de discapacidad, como a idiomas diferentes al español