Por Cristina Plazas

Hoy comienzo esta columna ratificando lo que muchas veces me han escuchado decir: ¡Los niños en este país no importan!

O cómo explicar que 31 gobernadores hayan elegido como Director de la Federación de Departamentos al exgobernador de Santander Didier Tavera, quien está vinculado a un proceso penal por presuntas irregularidades en el programa de alimentación escolar durante su administración.

Didier Tavera es hijo del extinto narcotraficante Ernesto Tavera, quien fue uno de los capos más temidos en la cordillera oriental, condenado a varios años de cárcel y luego asesinado. Gracias a su cercanía con el Nuevo Liberalismo en el Departamento de Santander, Didier ingresó a las juventudes de este movimiento, escalando rápidamente posiciones importantes. Fue secretario de gobierno y de desarrollo del condenado exgobernador Hugo Aguilar. En 2010 fue elegido Representante a la Cámara por el controvertido Partido PIN y en 2016 fue gobernador de Santander avalado por el partido liberal y apoyado por sus padrinos Hugo Aguilar y el también condenado Luis Alberto Gil.

Su nombre no solo se conoce por los altos cargos que ha ocupado, Tavera tiene en la Fiscalía y en la Corte Suprema una gran cantidad de procesos penales pendientes: 9 por celebración indebida de contratos, 1 por prevaricato por acción y 3 por peculado por apropiación. El proceso con mayor visibilidad en los medios por tratarse de delitos contra los niños es el de las presuntas irregularidades en el contrato para la operación del PAE en Santander por $23.845 millones, adjudicado a la Cooperativa Surcolombiana de Inversiones, operador que utilizaba el zar de PAE, Germán Trujillo para sus fechorías. Tavera no pudo terminar su periodo como gobernador porque fue capturado por este caso; sin embargo, le fue revocada la medida de aseguramiento y hoy afronta el proceso en libertad.

En la Contraloría tiene 2 procesos fiscales abiertos y fuentes nos cuentan que están próximos a darle apertura a 3 más.

Los escándalos del PAE son uno de los episodios más dolorosos que ha vivido el país. Todos recordamos con horror e indignación los tamales y pollos a precios exorbitantes, las ínfimas raciones que se muestran en las redes sociales o el emblemático caso de Aguachica donde fotografiaban a los niños con una porción distinta a las que les entregaban. Es por esta razón que resulta inexplicable que 31 gobernadores hayan elegido a Tavera, así no haya sido aún condenado.

Incomprensible también es el aval que el Gobierno Nacional dio al nombramiento, realizando incluso varias llamadas a los gobernadores para promocionarlo.

Me pregunto: ¿Qué habrá detrás de esta elección?

Señores gobernadores: Son muchos los colombianos que tienen una hoja intachable para ocupar un cargo como este. ¿Por qué elegir uno con este prontuario?

Este nombramiento es sin duda una bofetada a los niños del país. Eso sí, pronto los veremos proclamando discursos fariseos haciendo creer que trabajan para ellos.