Enríquez Rosero -ex  presidente de la Comisión Primera- apoyo la puesta en marcha de una agenda legislativa para la implementación del Acuerdo Final de La Habana. EL PLEBISCITO como mecanismo de participación ciudadana, no solo es la vía para refrendar el Acuerdo Final de La Habana, sino es la ventana para fortalecer a  la red interinstitucional del Estado», comentó

A continuación la exposición del senador Manuel Enríquez Rosero alrededor del proceso de paz y el PLEBISCITO desde el municipio de Cumbal, en el departamento de Nariño.

1-En los últimos 20 años hemos presenciado importantes adelantos en el sentido de garantizar que las mujeres gocen de los mismos derechos humanos que los hombres y que sean tratadas con igualdad.

2 Hemos acompañado desde el  Congreso al Gobierno del presidente Juan Manuel Santos, en el fortalecimiento de políticas públicas alrededor de la mujer colombiana, como ciudadana con plenos derechos, también en el campo internacional en  adelantos con la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer de 1979, CEDAW, con el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo. Con las principales acciones de la ICPD+5 para continuar con su implementación.

3-En mi calidad de ciudadano  y  Senador de la República (Partido de la U) invito desde  la ciudad de Ipiales –frontera  con el Ecuador- no   retroceder en salvaguardar la vida de la mujer colombiana. De  millones de compatriotas  que luchan por sus derechos en el país y en particular en el departamento de Nariño.  Nos encontramos en un momento único en la historia del país, alrededor de la construcción de la paz, a través del plebiscito el próximo 2 de octubre.

4-Nunca antes tampoco habíamos visto está clara indignación generalizada del público y sus demandas de cambio y de medidas concretas. Nunca antes habíamos tenido el contacto inmediato y global que nos brindan ahora las nuevas tecnologías, permitiéndonos realizar grabaciones en segundos y comunicar en tiempo real las atrocidades y los horrores de la violencia cometida contra las mujeres y las niñas.

5-La violencia contra las mujeres es generalizada y no conoce fronteras. No discrimina por nacionalidad, etnia, clase social, cultura o religión. Ésa es la razón por la que las mujeres, los hombres y las y los jóvenes, nos manifestamos desde la capital del departamento, acompañando EL PLEBISCITO desde para decir: basta ya. Las personas exigen un fin inmediato a la impunidad, insisten en la protección de los derechos de las mujeres y de las niñas a vivir con dignidad, libres de violencia y discriminación.

6-Que quede claro: no puede haber paz ni progreso ni igualdad sin los mismos derechos y plena participación de las mujeres; y no puede haber igualdad de género sin el goce de las mujeres de sus derechos reproductivos, su derecho a la salud sexual y reproductiva, esenciales para el empoderamiento de las mujeres y la igualdad de género.

7-A medida que se dan los cambios sociales en las actitudes, en las creencias y en los valores, debemos respetar las aspiraciones de la mujer nariñenses, de la mujer colombiana Sus esperanzas —nuestras esperanzas— son ver que la igualdad de género se convierta en una realidad en este siglo XXI.

8-Si actuamos con valor, convicción y compromiso, podemos transformar la violencia contra las mujeres de ser la violación más generalizada de los derechos humanos a un caso aislado que se considere inaceptable y que ya no se tolere.

9-EL PLEBISCITO como mecanismo de participación ciudadana, no solo es la vía para refrendar el Acuerdo Final de La Habana, sino es la ventana para fortalecer a  la red interinstitucional del Estado,  en su tarea de construir políticas públicas   para poner fin a la violencia contra las niñas y las mujeres. Muchos de mis compatriotas me han acompañado en la defensa de esta bandera; los saludo e invito a todas y todos a unirse a esta campaña, que es una campaña incluyente, participativa, pluralista y con visión de región, con el protagonismo de la mujer. La palabra clave, trabajo en equipo, educación y pedagogía.

10-Tengo un sueño que las mujeres y las niñas puedan, algún día, en este siglo, vivir libres de miedo y de violencia.

11-Desde Ipiales, teniendo como testigo – su belleza natural del sur de Colombia-reafirmamos nuestro compromiso a apoyar el PLEBISCITO, con la bandera de  promover y proteger los derechos de las mujeres de modo que cada niña y cada mujer de nuestra ciudad y del departamento de Nariño pueda vivir libre de violencia y discriminación.