La Corte Constitucional le cambió la velocidad y el ritmo al “Fast Track”, al determinar que los proyectos que se tramiten en el Congreso para la implementación del Acuerdo de Paz, deben aceptar proposiciones de los diferentes partidos que representan la rama legislativa del poder público.

El “Fast Track” una figura que se creó para agilizar la implementación jurídica del Acuerdo de Paz entre el Gobierno y las Farc, sufre así un traspiés que directamente afecta la agilización para sustentar jurídicamente el camino a la reconciliación nacional, después de 50 años de lucha armada entre el Estado colombiano y esa guerrilla.

El Máximo organismo constitucional tumbó el numeral ‘h’ del artículo primero del Acto Legislativo para la Paz, que decía, literalmente, que “los proyectos de ley y de acto legislativo solo podrán tener modificaciones siempre que se ajusten al contenido del acuerdo final y que cuenten con el aval previo del Gobierno Nacional”.

Fue uno de los aspectos que llevó al Centro Democrático en cabeza del senador Iván Duque a demandar ese Acto Legislativo porque impedía que se le hicieran modificaciones a los proyectos del Gobierno y objetar lo allí contenido.

La Corte tumbó el numeral ‘j’ de dicho artículo, que dice: “en la comisión y en las plenarias se decidirá sobre la totalidad de cada proyecto, con las modificaciones avaladas por el Gobierno Nacional, en una sola votación”. Es decir, esta disposición señalaba que las votaciones tenían que hacerse en bloque.

La sala plena consideró que estas normas violaban el principio de separación de poderes, en la medida en que las limitaciones a la capacidad deliberativa y decisoria del Congreso contenidas en tales numerales resultaban incompatibles con dicho principio.

Con Informacion de Ecos Politicos.