Por Victor Herrera Michel

No es fácil de entender. Hace 100 años Barranquilla tenía 40 mil habitantes y existían grandes escenarios para la cultura como el “Teatro Emiliano” (que financió el empresario Emiliano Vengoechea), el “Teatro Cisneros” (en honor del ingeniero Francisco José Cisneros y producto de la transformación del “Teatro Fraternidad” de la comunidad Masónica, que con recursos propios hizo el entonces gobernador Diego A. de Castro). Más adelante el “Teatro Apolo” (con 1.700 asientos y que luego sería el Teatro Metro), el “Teatro Colombia” (en el que también se presentaban películas de cine mudo animadas en vivo por músicos italianos), el “Teatro Rex” (inaugurado con el musical “Stand Up And Cheer”) y el Teatro de la Escuela de Bellas Artes. En estos sitios se podían apreciar desde grupos de teatro o zarzuela y orquestas musicales llegadas de Europa hasta peleas de boxeo. En todo caso se llenaban hasta las banderas.

Hoy, en pleno siglo XXI, Barranquilla ronda un millón y medio de habitantes y a veces ni llenamos el único Teatro Municipal (hoy cerrado) con capacidad para 900 personas.

El tema de la infraestructura cultural de la ciudad es un galimatías que pocos entendemos. Y es que no es fácil concebir cómo es que permanece cerrado literalmente el Parque Cultural del Caribe, un referente de nuestra región y de la Cuenca del Caribe, que relata a las generaciones actuales y futuras – de manera magistral y atractiva – nuestro pasado, nuestra identidad, nuestro orgullo y además nos recuerda a Gabo a través de una sala interactiva que asemeja la sala de redacción periodística donde el Nobel actuaba. Está cerrado porque no alcanza a cubrir sus gastos por el orden de los $ 2.000 millones al año, pero al mismo tiempo se comienza a construir una “Fábrica de la Cultura” por el orden de los $29 mil millones…!!

Al lado de este parque se construye la nueva sede del Museo de Arte Moderno de Barranquilla en riesgo de terminarse por falta de su cierre financiero que alcanza los $6 mil millones, pero al mismo tiempo se inicia una inversión de $11 mil millones en la construcción del nuevo “Museo del Carnaval”…!!

De otra parte, se cae a pedazos, por falta de mantenimiento, la vieja estructura en donde ha funcionado la Facultad de Bellas Artes de la Universidad del Atlántico (que incluye un Teatro y el Museo de Antropología), donde se deben formar nuestras actuales y futuras figuras de las artes plásticas y dramáticas y de la música. Sin embargo, la misma alma mater inaugura hace apenas unos días un moderno súper teatro en el campus universitario con una inversión cercana a los $15 mil millones…!!

Así mismo, permanece cerrado desde hace casi dos años el Teatro Municipal Amira de la Rosa porque el Banco de la República espera que le donen la edificación que ha sido de la Sociedad de Mejoras Públicas para hacer la inversión necesaria para su remodelación o, incluso, para construir uno nuevo. Sin embargo, hace rato que pusimos al “Museo Romantico” en el cuarto del olvido y solo esperamos que muera Alfredo de la Espriella – en medio de la indiferencia de una sociedad ingrata – para apoderarnos del único escenario que guarda la memoria histórica de la ciudad…!!

Es necesario saber cómo se planea la ciudad en materia cultural y cuáles son los escenarios propicios para las artes y la musica que logra captar a un gran número de jóvenes y de paso alejarlos de actividades ilícitas o improductivas.

No entendemos. Que alguien nos explique..!!

@vherreram