Este lunes el Primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, visitará EE.UU. para reunirse con el Presidente Barack Obama, después de haberse congelado un poco las relaciones entre los históricos aliados por el acuerdo nuclear entre la potencia americana e Irán. Netanyahu había establecido que esta medida podía poner en amenaza a su país por el odio que siempre había manifestado en su contra, mientras que de acuerdo con Obama, lograr un Irán sin armas nucleares era lo mejor para todos los involucrados. Recordemos que este acuerdo implica disminuir las sanciones económicas sobre este país asiático a cambio de verificación del programa nuclear y su ralentización. 

Este es el primer encuentro entre los dos mandatarios después de las declaraciones debido a que en la visita de Netanyahu en junio a EE.UU. para hacer lobby en el Congreso, la Casa Blanca que anunció no lo iba a atender debido a que su visita no fue programada y, por lo tanto, no seguía el protocolo. Lo anterior, se presume fue una respuesta de la Casa Blanca a Boehner, el congresista republicano, quien invitó a Netanyahu al adquirir la mayoría en el ambas casas del Congreso.

No obstante, esta visita sigue siendo muy controversial no solo debido a este impasse sino además debido a que la posición de Netanyahu no se ha moderado, todo lo contrario, su visita a EE.UU. es una forma de vender el peligro del acuerdo con Irán y presionar una negativa antes de la fecha límite de marzo, en la cual se supone se llegará a una solución diplomática definitiva. Netanyahu además está interesado en mostrar una imagen fuerte para las próximas elecciones en su país. 

No obstante, Obama ha mantenido su posición de diálogo, y al respecto de la visita planteó que esperaba reunirse con el mandatario para discutir asuntos de seguridad regional, y»encontrar una solución conjunta» para evitar el armamento nuclear de Irán.